El deseo de recuperar la antigua fiesta celta del Samaín en detrimento de Halloween se hace notar cada vez más en los colegios de la Costa da Morte. Aquí y allá se escuchan voces que desean que en esta localidad se adopte, de una vez por todas, la primera, un acontecimiento casi en declive. Es, afirman, una auténtica celebración de Todos los Santos, desde donde se deriva el nombre de Halloween en inglés.
El caso es que el ambiente en algunos colegios de la Costa da Morte ha dejado ver el ferviente deseo de recuperar esta vieja tradición. Por eso algunos han optado por informar a los alumnos sobre los orígenes de esta conmemoración. No es sorprendente que en los centros escolares haya tareas estos días de decoración que relacionan las dos vivencias, la celta, por un lado, y la americana, por el otro.
«Queremos recuperar esta tradición», afirma una profesora de una escuela. Cuenta que en la localidad de Carballo los ancianos tenían como costumbre jugar con las calabazas, algo que quieren promocionar hoy en día. Lamentó que estas iniciativas estén desapareciendo, ya que si pervive sin ayudas oficiales y depende mayoritariamente de la buena voluntad de la gente, «deseosa de perpetuar una tradición que remonta a unos 3.000 años atrás», dice.
Magosto
Para ejemplo quizás habría que recurrir al CEIP Brigantinos. Este centro de enseñanza intenta cada año realzar la viejas costumbres. Además, esta actividad se llevará a cabo con la implicación de las familias de los alumnos. Incluye magosto con la degustación de castañas y la recogida de sortes o cantigas de infancia. El colegio ha encargado a sus estudiantes recoger composiciones populares antiguas. «Se trata más bien de una labor de investigación que de otra cosa», apunta la directora, que reveló el método que seguirán estos aprendices. Deben de preguntar a sus abuelos sobre la tradición, de cómo la festejaban. «Todo esto tiene que ir por escrito», agrega.
En cuanto al Fogar, que colocó en la entrada principal un cartel con una bruja, para, según el responsable del centro, «dar la bienvenida a los visitantes». Explica, asimismo, que en las aulas, preferiblemente de inglés, se abordarán actividades relacionadas con el conocimiento de esta festividad. Los 550 alumnos que se instruyen en la lengua de Shakespeare tendrán que informarse de cómo llegó esta conmemoración, cómo se trasladó a América y naturalmente cómo volvió de nuevo a Galicia.
De momento, los colegios celebran conjuntamente los dos acontecimientos, pero algunos de ellos ponen más acento en las raíces celtas. Esta etapa corresponde a los pueblos como Galicia, Irlanda y distintas zonas de Gran Bretaña, en las que los habitantes de estos lugares esperaban el Nuevo Año, que, para ellos, se iniciaba con el tiempo del cambio de estación, de la cosecha y los misterios entre la vida y la muerte, según explican los expertos.
Son todos detalles relacionados las creencias que de que los muertos regresaban al hogar familiar para visitar a las personas y a los lugares de su vida.
En esta época también habrá magostos en la mayor parte de los colegios.