Puesta de largo en el ente provincial. La Diputación de A Coruña ha presentado la Bandera de Traíñas que se celebrará en el litoral del Cabo de Cruz, en Boiro. El presidente del ente provincial, Salvador Fernández Moreda, se presentó en el acto visiblemente rejuvenecido, una vez que, en uno de sus últimos afeitados, ha hecho desaparecer ese bigote tan característico que llevaba desde hacía años y que se había convertido en la nota más característica de su fisonomía. Junto a él estuvieron el alcalde de Boiro, Xosé Deira Triñanes y el delegado de la Federación Gallega de Remo, Manuel Gantes. Acompañándolos a todos ellos se encontraba el flamante responsable de deportes de la Diputación y alcalde de Cerceda, José García Liñares, en lo que era para él algo así como su puesta de largo en esta nueva área de de actividad en el mundo de la política.
Liñares, recordemos, es un gran aficionado al deporte como indica claramente su presencia en la presidencia del Cerceda F. C., durante más de tres lustros y uno de los principales artífices de que el club no emigre finalmente hacia tierras qataríes. Si, como parece, ahora le da por el remo, quién nos dice que el Concello que preside no puede albergar cualquier día una prueba de esta especialidad. Total, todo será acercar un poquito el Ayuntamiento al mar, nada que el bueno del alcalde no pueda lograr si se lo propone, y, si no, pues a remar al Aquapark. Por sitio que no sea.
Todos al agua. Precisamente al parque acuático fue a donde se desplazaron los chavales de Muxía para disfrutar de un día de diversión completa entre las piscinas y los toboganes. La verdad es que Cerceda se están convirtiendo en un símbolo del verano, sobre todo para los más pequeños. No hay programación de verano que se precie que no incluya, al menos, una visita a las instalaciones de este Concello.
Distintas formas de escapar del sol. Por fin, después de semanas esperándolo, el sol ha hecho su aparición y llevamos ya unos días en los que aprieta, con lo cual toda protección es poca. Los arenales de la comarca se llenan de gente intentando atrapar cada rayo para convertirlo en un tono más de bronceado que, una vez que se vaya Lorenzo, quedará para lucirlo en otoño. Sin embargo, no todo el mundo se acerca al mar con la misma intención. Hay gente que más que acercarse ha nacido a su pie y desarrolla su trabajo en armonía con él. Es el caso de las rederas de Malpica. Mientras los veraneantes se pasean por el puerto, para disfrutar del ambiente marinero, ellas se pasan el día en él aguja en mano. Y, claro, en esas circunstancias, el sol es más bien un inconveniente y un peligro para la salud. Para protegerse de él, cualquier sistema es válido. Se puede buscar la sombra de las redes, ataviarse con gorro para la ocasión o incluso ir más allá y clavar la sombrilla de la plana en pleno dique. Dado que el hormigón no da las mismas facilidades que la arena, lo mejor es hacer acopio de unos cuantos pesos, de esos que ponen en las terrazas, y ya está. Habrá que seguir cosiendo pero por lo menos ya se lleva de otra manera. Está claro que la necesidad agudiza el ingenio y de paso también genera alguna estampa simpática, de esas que le dan color y sentido al verano.
Por si acaso. Ya se sabe que el tiempo en cualquier momento puede tornarse en contra y hay que estar preparado. Algo así debió pensar una señora a la que se vio disfrutando de las vistas del paseo marítimo de Caión, ayer por la mañana. Ni corta ni perezosa se presentó a pie de playa, paraguas en mano y a esperar lo que venga. Si viene sol, pues siempre puede servir para dar sombra, y si llueve pues para su uso natural. Aprovechamiento de recursos, simplemente.
Cualquier momento es bueno para la música. A Loli Olveira se la rifan en las celebraciones religiosas de media comarca. Ella sola, con su órgano o con su guitarra es capaz de darle un toque de color a cualquier ceremonia. Le gusta que sus notas acompañen el amor de los novios, aunque normalmente no la llaman para actos tan festivos, sino para otros más solemnes. Es lo que tiene la música, sienta bien en todo momento.