El crecimiento de la localidad ha sido uno de los mayores de la zona El saneamiento y el nuevo centro de salud de Buño son las asignaturas pendientes
04 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El Concello de Malpica ha experimentado un crecimiento sin precedentes en los últimos cuatro años. No hay más que darse una vuelta por la localidad para comprobar que las grúas han conquistado la mayor parte de los solares vacíos e incluso otros en los que antes sólo había pequeñas viviendas unifamiliares. Pero este bum urbanístico, sin el amparo de un Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), ha provocado también los recelos de la Consellería de Política Territorial, que recientemente presentó un recurso contencioso contra la concesión de cuatro licencias que afecta a dos edificios que se están levantando en la zona de Canido. La falta de un Plan Xeral, la espinita clavada del gobierno municipal -ya está lista la planimetría, pero todavía deberán esperar hasta la elaboración definitiva del proyecto-, también es la responsable de los múltiples problemas judiciales derivados de la apertura ilegal del tanatorio San Adrián, otro de los caballos de batalla del ejecutivo local y que se ha solucionado hace unos meses con la modificación puntual de las normas urbanísticas, lo que, por fin, posibilita la instalación de negocios funerarios en el municipio. Paralelamente al crecimiento urbanístico, también han mejorado las comunicaciones de la localidad. Las interiores y, lo harán, en los próximos meses, las exteriores, cuando finalicen las obras de la carretera que une Malpica con Carballo y Buño con Ponteceso. El puerto de la localidad está en plena reforma y el gobierno local consiguió también finalizar la construcción del centro cívico y desbloquear la segunda fase del paseo marítimo de la localidad, una de las obras estrella de este mandato. El ejecutivo local destaca también que en estos cuatro años ha quedado finalizada la red de abastecimiento de agua potable a todo el ayuntamiento y aunque reconocen que la asignatura pendiente está en el saneamiento -«coma no resto de Galicia»-, el primer paso -el estudio completo- ya está dado. En los últimos cuatro años también se ha clausurado el vertedero de San Adrián y ha significado el traslado de la basura a Sogama, previo paso por la ecoplanta que el Concello malpicán comparte con Laxe, Cabana y Ponteceso, y han finalizado también con el proceso para construir un polígono industrial, unas obras que podrían comenzar en dos meses. Pero el gobierno local todavía tiene asignaturas pendientes. El pacto PSOE-AVE, que muchos consideraban antinatural, ha logrado, en su opinión, dar «estabilidade, orden e confianza aos veciños». Sin embargo, los vecinos de Buño siguen a la espera de un centro médico en condiciones, un proceso que se ha alargado en demasía y también una mejora considerable en la recogida de basuras. Cuatro años con luces y sombras que el teniente de alcalde resume con humor: «Pasamos de ser el Salsa Rosa de Bergantiños a convertirnos nun concello serio». Los representantes de los partidos de la oposición, como es lógico, no piensan lo mismo.