En directo | Feria das Ciencias Los alumnos del instituto Alfredo Brañas de Carballo comprobaron ayer que las ciencias no tienen por que ser el rollo que casi todos recordamos
27 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Borja, Diego y Pablo aseguran que no ven CSI, la serie de forenses más famosa de la televisión, pero ayer tenían en un pasillo del instituto Alfredo Brañas de Carballo un tenderete en el que extraían el ADN de un hígado. La actividad forma parte de la Feira das Ciencias, que hoy está abierta a las personas ajenas al centro, y ha conseguido que los estudiantes se entusiasmen con las matemáticas, la física y la química, aunque sólo sea por unos días. Los pasillos y los laboratorios de la segunda planta parecen un mercado árabe. Los estudiantes que se ocupan de los puestos enseñan, muy profesionales y entusiasmados, sus experimentos. Los hay que diseccionan ojos de ternero y los que retan a sus compañeros a juegos matemáticos. Borja tiene ante su mesa un trozo de hígado, una batidora, agua, alcohol y lavavajillas Fairy. Con todo ello convenientemente mezclado, el chico consigue separar una sustancia amarillenta que, al parecer es el famoso ADN. Menos cruenta es la explicación de Blanca, que expone con claridad y autoridad a un profesor del centro los principios de la inversión térmica. Su puesto no es uno de los más llamativos. Gusta mucho el área de Matemáticas, que permite juegos de lógica y conocer la serie de Fibonacci, algo que tiene con la boca abierta a un adolescente lleno de granos. En cuanto te acercas a su zona, Adrián y Nicolás se ofrecen a explicarte su experimento. Se trata de una fuente ecológica movida por energía solar, aunque hay que ayudar con una pila porque las nubes cubren el cielo. Los dos alumnos reconocen que no se les da bien la física, pero aseguran que lo que han montado es más tecnología que otra cosa. Sandra y Luciana diseccionan el ojo de un ternero ante un grupo de estudiantes. La mitad pone mala cara y la otra mitad alucina al poder coger entre sus dedos el cristalino del animal. Para los profesores, la Feira da Ciencia también es una sorpresa. Hay ambiente de fiesta y se congratulan de lo interesados que están los alumnos. Aurora Labora, de Matemáticas, reconoce que los horarios son ajustados y que no se pueden enseñar las partes más interesantes de determinadas asignaturas, lo que las haría menos áridas, como sucede con esta actividad. La feria continúa por la tarde, para que todos los alumnos puedan verla. Hay depuradores, especies, ilusiones ópticas e incluso instrucciones para la fabricación de tinta invisible. Hoy se espera a padres, familiares y vecinos. Con ellos, los estudiantes de tercero y cuarto de ESO y primero de bachillerato podrán mostrar sus conocimientos.