El pulso de la Costa da Morte Cien niños de Malpica se estrenaron cociendo barro en el Forno do Forte, un grupo de ciegos patinaron sobre hielo y el belén de Begoña Vázquez ganó un premio
04 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Quien diga que la olería de Buño es una artesanía del pasado se equivoca. Ayer se demostró que el relevo generacional de los oleiros está servido en la localidad de Malpica. El Forno do Forte se estrenó en la primera cocedura del año. A ella estaban invitados a participar los niños del municipio, y no fallaron a la cita. Muchos llegaron acompañados de sus padres y otros a bordo de dos autobuses fletados para la ocasión. En total, entre 80 y 100 chavales. Tal fue la pasión por el horno que algunos, explica Paco Doval , responsable del Forno do Forte, se olvidaron hasta de merendar. Los chavales trabajaron durante toda la tarde, pero también tuvieron tiempo -quien quiso- de jugara a la piñata, modelar figuras de barro y escuchar las canciones de Raigañas. De recuerdo se llevaron un lilo cada uno. Se trata de un las piezas tradicionales, en pequeño formato, que los oleiros regalaban a sus hijos por Navidad. Si quieren repetir cocedura deberán esperar como mínimo, hasta agosto. Dicen que para apreciar bien los perfumes hay que cerrar los ojos. Tal vez sea esa la mejor forma de disfrutar las sensaciones que produce patinar sobre hielo. Deben saberlo bien los invidentes que ayer se pasaron por la pista de hielo de Carballo a calzarse los patines. A la actividad acudieron 56 ciegos de toda la provincia en un autobús fletado por la ONCE. Cuenta César García , responsable de la pista, que se lo pasaron en grande. Algunos de ellos ya habían pasado antes por pistas similares. Otros se estrenaban ayer. Pero ni los neófitos probaron la dureza del suelo en sus cuerpos. La mayor parte de los participantes tenían problemas de visión más o menos graves. Cuatro eran totalmente ciegos. Patinaron igual que los demás e igual que ellos disfrutaron, demostrando que las diferencias entre invidentes y no invidentes las establece quien no entiende que las personas son iguales para casi todo. El Concello de A Laracha repartió cerca de mil euros en su concurso de escaparatismo. El primero de ellos se lo llevó María Begoña Vázquez Bello . En su tienda de deportes, Fóra de Xogo, resaltaba un trabajado belén. «Teño que darlle as gracias á miña familia, que me axudou moito», contaba ayer la premiada. También hubo premio en Cerceda para la mejor carta a los Reyes. Se lo dio Radio TV Cerceda a Jonathan Bertua . Roberto Pereiro , Noelia Landeira y Belarmino Bello fueron los siguientes clasificados. La única norma fue que sus peticiones fueran inmateriales. Ojalá se cumplan.