Pacientes sin paciencia

La Voz

CARBALLO

?nfermos y trabajadores del centro de salud de Ponteceso no se tomaron muy bien la irrupción de los vecinos de Corme en su sanatorio. Los que protestaban pretendían colapsar el sistema y lo consiguieron porque casi nadie más que ellos pudo pedir cita. A primeras horas les daban vez para su médica, María José Criado, para ayer, pero a partir de las once de la mañana ya la tenían para hoy. A pesar de eso todos se entrevistaron con la doctora que llegó de A Laracha, que los recibió en dos grupos. Ellos le comentaron que no tenían nada contra ella y que lo único que querían era llevarla a Corme. No se lo tomaron tan bien las personas que tenían que solicitar cita para el practicante o para hacerse análisis de sangre. Hubo discusiones, y algunos empujones que provocaron que la Policía Local se personara en el sanatorio. Al final no hubo que lamentar más que algunos encontronazos dialécticos y muchas molestias para los usuarios, pero los cormeláns pidieron perdón.