La vida está en los barrios

La Voz

CARBALLO

El pulso de la Costa da Morte La comisión de A Milagrosa hace posible que siga la fiesta en Carballo. Munúa, el portero del Dépor, cenó el miércoles en Malpica con un grupo de amigos

25 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Para quienes crean que la sobredosis de verbenas y festejos de agosto no son suficientes están las celebraciones del barrio de A Milagrosa. Son un clásico carballés, de esos de los de toda la vida. Se nota en el vecindario que en A Milagrosa hay más vida que la que se intuye detrás de cada ventana. Se respira en la calle. No sé, será como A Gaiteira en A Coruña, o Monte Alto, de esas zonas de abolengo espiritual en las que los cambios del crecimiento urbano y los ritmos trepidantes de la vida moderna no han conseguido acabar con el espíritu de buena vecindad. La prueba está en las fiestas. Tres días seguidos, del 2 al 4 de septiembre, con tres orquestas, competición de fútbol sala, exhibición de caballos y otro buen número de actividades que a buen seguro consumieron bastante tiempo de las vidas de Manuel Añón , el presidente de la comisión, Ana Barbeira , Manolo Paz Pose , María del Carmen García , Patricia Guillamet , José Fraga y Constantino Varela , vocales de la agrupación. Se habrán pasado horas y días de puerta en puerta convenciendo a los vecinos más reticentes de que no es malo aflojar la cartera y de que así, con un poco que ponga cada uno, seguirán teniendo un motivo para salir a la calle y socializar un poco, algo de lo que esta sociedad anda bastante necesitada. El portero del Dépor se va a Malpica No, no se crean que Gustavo Munúa se nos viene a la Liga da Costa. Su paso es algo más efímero. Si ustedes me leyeron ayer, que espero que así sea, recordarán que el señor Munúa había sido el encargado de hacerse un viaje en coche hasta Oviedo para traerse de allí, hasta Buño al médico de la selección uruguaya de fútbol, donde el galeno tiene familia. Pues bien, al parecer, el portero uruguayo encontró por aquí tantos compatriotas que decidió quedarse. Al menos un día. El miércoles por la noche se dejó caer por el bar Océano, regentado por un paisano suyo, Daniel Calvo . Allí se vio el partido del Barça en compañía del alcalde, José Ramón Varela Rey , y del ex presidente del Bergantiños, Rogelio Antelo Veiga . Y, de paso, se comió unas sardinas. Por cierto, aunque no hace falta que lo diga, en la foto Munúa es el que tiene más pinta de deportista. Como tiene buena cara, se ve que no le pusieron el vídeo del partido que su equipo jugó una noche antes en Marsella. Por tierras galas los de A Coruña tienen costumbre de encajar tantos «como area», que dicen los de Camariñas y Muxía. Esperemos que la red de la portería de Munúa atrape esta liga menos balones que sardinas los barcos de Malpica. Y que le hayan gustado. Las sardinas, no los goles.