El pulso de la Costa da Morte Diecisiete mujeres de Zas asistieron a un ciclo formativo que organizó el Ayuntamiento para que aprendiesen a buscar un puesto de trabajo
21 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Diecisiete jóvenes del Concello de Zas están mejor preparadas para buscar un trabajo. Al menos es lo que cabe deducir después de haber asistido a un curso de orientación laboral que se celebró en las instalaciones municipales. Las alumnas recibieron con satisfacción el corriente diploma por haber aprovechado bien las enseñanzas. El alcalde, Ernesto Rieiro Oreiro , fue el encargado de entregarles la titulación. El edil de Cultura, José María Calo Varela , y el monitor del ciclo formativo acompañaron al regidor en el acto. Una buena orientación para los jóvenes es la música, aunque pocos podrán vivir de ella. Hacer las cosas por amor al arte tiene mérito y además, si suena bien, miel sobre hojuelas. En nuestra comarca hay muchos grupos de gaita compuestos por decenas de chavales y algún que otro adulto entrado en años. Todos ellos tienen que dedicar mucho tiempo a ensayar y a prepararse para salir a un escenario o a las calles para animar fiestas y actos de relevancia. La música de un gaiteiro no tiene precio, aunque no siempre se le valora como debiera. Por eso desde aquí quiero hacerle un pequeño homenaje a todos los que se toman el esfuerzo de aprender a tocar. Aunque no todos sean Carlos Núñez ni Cristinas Pato ni alcancen sus éxitos, sí es agradable escucharlos y ver que nuestra música sigue alegrando los días más importantes y las celebraciones más sobresalientes. Incluso invitaría a Touriño a que en la toma posesión lleve a centenares de gaitas a su acto. Es más, uno de los que debería estar presente es el alcalde de Laxe, Antón Carracedo , que aparece con el bombo de Maruxía en numerosos acontecimientos. Todo esto viene a cuento de que el lunes estuve en el Carme do Briño y me encantaron como tocaban los miembros de Airiños do Castro. Ya se nota que en Borneiro no todo es arqueología. Lanzamiento al mar Un grupo de chavales de Fisterra empezó las enseñanzas de vela que les imparten Alicia y Fernando Carrillo . Poco a poco van perdiéndole miedo al mar y más pronto que tarde estarán preparados para surcar las aguas a bordo de embarcaciones optimist, vaurien y aun más potentes.