Las adquisiciones se han duplicado en la última década hasta alcanzar las 673 del 2004 Las inversiones del sector en la compra de tractores el año pasado rondó los 12 millones de euros
22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La agricultura y ganadería de la Costa da Morte poseen características especiales que la diferencian de la que se lleva a cabo en otras zonas de Galicia. Los muchos condicionantes de una comarca tan amplia y la propia idiosincrasia del agricultor de la zona determinan la forma de ejercer esta actividad. De lo contrario no podrían entenderse circunstancias tan paradójicas como el crecimiento que año tras año experimentan las cifras de adquisición de maquinaria agrícola. Desde hace más de un lustro, el descenso del número de explotaciones censadas en los municipios de Fisterra, Soneira y Bergantiños es un hecho palpable, al tiempo que las que siguen optan por contratar muchos de sus trabajos agrícolas a empresas externas. Aun así, en los últimos diez años se han ido incorporando a las más de 4.500 explotaciones de la zona un importante número de máquinas agrícolas, entre tractores, remolques, cisternas y autocargadores. Sólo el año pasado se adquirieron 401 tractores y otros 272 elementos auxiliares. Tendencia contraria Estos datos del Registro Oficial de Maquinaria Agrícola (ROMA) perteneciente a la Consellería de Política Agroalimentaria y Desenvolvemento Rural dejan a las claras que la tendencia a la desaceleración en la compra de maquinaria que se está produciendo desde 1996 en todo el territorio nacional sigue sin afectar a la comarca. Aquí sucede más bien lo contrario, si en 1994 las compras habían sido 364, cinco años después sufrieron un notable ascenso hasta situarse en las 615, cifra a su vez inferior a la registrada también en el ejercicio del año pasado. Por municipios sobresalen Carballo, Vimianzo, A Laracha y Zas como los sitios donde más maquinaria se ha ido incorporando a las empresas agrícolas ya que han registrado la mitad del total de la comarca. Por el contrario, y según el registro de la Xunta, en Malpica no se ha inscrito ninguna máquina para uso agrícola en la última década y en Corcubión sólo un tractor. Un buen pellizco del dinero que generan las explotaciones de la zona se reinvierte pues en su propia mecanización. Según una estadística que maneja el sindicato Unións Agrarias, el 65% del dinero que los agricultores y ganaderos invierten en la compra de una máquina van destinadas a la adquisición de un tractor. Este mismo estudio señala que la potencia media de los vehículos adquiridos en los últimos años ronda los 90 CV y su precio supera los 30.000 euros. A tenor de estas cifras, y tomando como referencia el 2004 se concluye que sólo en nuestra comarca la compra de tractores movió una cantidad superior a los doce millones de euros. Modelos de asociación La implantación en nuestro territorio de las cooperativas de utilización de maquinaria agrícola (CUMA) ha provocado importantes cambios en el sector. La adquisición de máquinas entre varios socios permite ahorrar costos y optimizar al máximo el trabajo de las mismas. Son ya varias las cooperativas de este tipo constituidas en la comarca. Si bien es cierto que la mayoría sólo cuentan con un remolque mezclador que realiza la ración alimenticia de las vacas de todos los socios, la tendencia es la de ir incorporando nuevos aperos que permitan disponer de más servicios a los miembros de la cooperativa. Este modelo de explotación que se ha importado de Francia compite directamente con las numerosas empresas de servicios ganaderos que han ido apareciendo en la zona. En la mayoría de los casos sus propietarios son antiguos ganaderos que han optado por realizar fuertes inversiones en maquinaria para poder ofrecer sus trabajos a los distintos establos de su zona.