Durante la jornada de ayer fueron muy pocos los barcos que se hicieron a la mar debido al mal tiempo. Una excepción fue la flota de Fisterra. La mitad de los barcos, sobre todo los pequeños, estuvieron trabajando debido al permiso que tienen para hacerlo en el interior de la ría. Allí había bastante tranquilidad. En Laxe, por la mañana, los barcos Caprichosa dos y el San Martiño fueron a recoger los aparejos, pero fueron los únicos que se aventuraron. El paro también fue total en Malpica, al igual que en Muxía. En Corme, Camariñas y Camelle el amarre fue total y en Caión y Corcubión casi ocurrió lo mismo, aunque algunos fueron a buscar las artes que habían dejado caladas días antes por temor a perderlas debido al fuerte mar de fondo. El temporal fue remitiendo a lo largo de la jornada y hoy quizá salgan a faenar.