El percebe se consolida como una de las especies con mayor demanda laboral

La Voz

CARBALLO

?l percebe es, mucho más que la navaja, el erizo o la almeja, la captura más codiciada por los mariscadores de la Costa da Morte. Son ya cerca de 400 personas las que se dedican legalmente a su captura y el número podría incrementarse en los próximos años. Sólo durante la campaña de Navidad, algunos percebeiros llegaron a embolsarse en sólo dos semanas unos 5.000 euros. Desde Muxía, Lucas Toba, percebeiro y miembro de la directiva de la asociación, asegura que se trata de una profesión que, si se cuida y se regula, puede garantizar una calidad de vida muy superior al de otras relacionadas con la pesca. Así, explica, un percebeiro con experiencia puede llegar a ingresar al año unos 24.000 euros trabajando poco más de cien días y dedicándole muy pocas horas. Con todo, los jóvenes no son los que más se animan a apuntarse en las listas de la cofradía y desde los pósitos temen que en unos años no se puedan cubrir las plazas concedidad para la captura del crustáceo. En Muxía, sólo el 10% del total de los percebeiros tiene menos de 35 años de edad. En Corme, explica el patrón mayor de la cofradía, Inocencio Suárez, el perfil medio del percebeiro es el de una mujer de 50 años que se dedica también a las labores domésticas. En la capital del percebe, la media de ingresos de un percebeiro ronda los 12.000 euros al año. Sin embargo, no sólo el percebe puede proporcionar puestos de trabajo en la Costa da Morte. En Camariñas, explican desde la cofradía, se está terminando la construcción de un minicriadero de marisco situado en la explanada del puerto y que, según el patrón mayor, podría proporcionar 20 ó 25 nuevos carnés para la explotación de la costa, principalmente en la captura de almeja fina y babosa. Desde el sector no tienen dudas de que el marisco, especialmente el percebe, constituye un futuro seguro para la Costa da Morte, ya que su precio no ha dejado de crecer en los últimos años. En Corme se ha demostrado que se puede conseguir una explotación racional del recurso, garantizando su pervivencia. En otros lugares, como Muxía, se reclama más atención por parte de las autoridades para que el percebe no desaparezca de las piedras.