El pulso de la Costa da Morte Fran Gómez Pallas presentó su moto en Noia, Ramón Redonda celebra sus 25 años como edil en Fisterra y los alumnos del Parga Pondal trabajaron sobre la solidaridad
02 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l piloto carballés Fran Gómez Pallas ha conseguido el apoyo de la organización Navega Galicia 2005 para participar por tercera vez en el Dakar. Se trata de la entidad que promueve la salida de la Volvo Ocean Race desde Galicia. Gómez Pallas, que presentará su equipo el próximo día 11 con una gran fiesta en la zona de los Baños Vellos de Carballo, fue el invitado especial de una fiesta dedicada al motor que se celebró en la localidad de Noia. El deportista contará con una espectacular motocicleta KTM 660, la misma con la que su amigo catalán Nani Roma consiguió la victoria en la anterior edición de la carrera. La prueba a la que acudirá el carballés comenzará este año en Barcelona el 1 de enero y llegará a Dakar el 17. ?os alumnos del instituto Parga Pondal de Carballo tuvieron ayer la oportuniad de conocer el trabajo que desempeña una oenegé como Solidariedade Internacional. Responsables de la organización benéfica se acercaron al centro que dirige Carlos Fernández Moraña para exponer ante los jóvenes las grandes diferencias que sufren los países menos desarrollados con respecto a los estados del primer mundo. Fidelidad empresaria En 1957, con 14 años de edad, Ramón Redonda entraba en los astilleros Sicar como aprendiz de carpintero. Entonces los astilleros de Cee construían barcos de madera y Redonda era un adolescente que no sabía que en esa compañía se pasaría buena parte de su vida. El miércoles fue su último día de trabajo. Con 61 años y 42 de servicio en la misma empresa, Ramón se jubiló. Eso sí, de lo que no se retira es de la política, donde también lleva años como para batir récords: Redonda es concejal desde hace 25 años y ahí sigue en su puesto en Fisterra formando parte del gobierno local y dispuesto a seguir haciéndolo. Ahora dice que su tiempo lo dividirá entre el Ayuntamiento, sus vecinos de Sardiñeiro y la asociación que él mismo preside, O Rumbo y, por supuesto, su familia. Dice que en su cuarto de siglo en política nunca cobró dedicación alguna y que el mejor pago que le han hecho es la confianza que en él depositan sus vecinos. Por ellos quiere seguir trabajando.