PASABA POR AQUÍ
18 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL SÁBADO ha dejado de ser el día de la movida por excelencia. En Carballo, sin ir más lejos, el plato fuerte del fin de semana se sirve ahora los viernes por la noche. Cuestión de modas, como ha ocurrido toda la vida, o de rachas, como comentaba no hace muchos días un hostelero de larga experiencia acostumbrado ya a los vaivenes que afectan a su negocio. La capital de Bergantiños se ha convertido en el punto de encuentro de jóvenes de toda la Costa da Morte, e incluso de más allá. Desde los rincones más diversos llegan cada viernes para llenar los locales dispersos a lo largo y a lo ancho de la zona de los Baños Vellos, fundamentalmente. Los sábados ya son otra cosa. La oferta se diversifica, y el noctámbulo de la zona se reparte entre clásicos como A Laracha, Ponteceso o Cee, que logran mantener el listón bien alto a pesar de las modas, que también mandan en la movida .