El pulso de la Costa da Morte Un noruego que limpió chapapote del «Prestige» y una zamorana de Toro reciben a los peregrinos que se detienen en el albergue de San Roque de la villa corcubionesa
30 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.A pesar de que lleva poco tiempo abierto, el albergue de peregrinos de Corcubión está recibiendo numerosas visitas en sus primeros pasos. La recepción de caminantes alcanza una media de cinco o seis personas por día, por lo que los hospitaleros encargados del albergue se lo pueden tomar con tranquilidad. El noruego Ole Gjerdrum y la zamorana Teresa Díaz Blanco han sido hasta ahora los responsables de atender a quienes buscan descanso en la villa corcubionesa en la búsqueda del fin del mundo. Anteriormente habían permanecido cinco semanas colaborando con el albergue de Fisterra, al frente del cual está Begoña Valdomar. Ole había hecho el Camino en tres ocasiones y en la primera había hecho el trayecto desde Francia hasta Fisterra. En aquella ocasión se quedó en la Costa da Morte para trabajar durante tres meses en la limpieza del fuel que nos dejó el Prestige. Este año volvió a completar la ruta hasta el faro fisterrán acompañado en esta ocasión por Teresa. Ayer, tres peregrinas cruzaban el umbral de la puerta. La madrileña María José Belda Prado y María Durán y Natividad Calero, dos vecinas de Ciudad Real, están recorriendo el camino entre Santiago y Fisterra, la parte que les quedaba por hacer, dado que en anteriores ocasiones habían colgado las botas en el Obradoiro. Por su parte, Ole y Teresa deberán decidir hoy si se quedan una temporada más en el albergue de San Roque, que así se llama el de Corcubión. Los compromisos los obligan a regresar a sus lugares de origen. No descartan regresar en breve. Aquí están en su?casa. Información Los que también se sienten como en casa en la Costa da Morte son los miembros de la Asociación Pro Enfermos Mentales (APEM), que cuenta con centros en Carballo y Cee. Las actividades que la entidad desarrolla en las dos localidades ya son conocidas por muchos, pero, como siempre, aún hay mucha gente que no ha abierto los ojos a los problemas de los demás. Para informar de todos los actos que desarrolla la asociación, así como los objetivos que persigue, ayer se instaló en la plaza do Concello de Carballo una mesa informativa a la que se acercaron numerosos vecinos para saber un poco más de las enfermedades mentales y su tratamiento. Además, el próximo día 6 de octubre, APEM ofrecerá una charla informativa.