En directo | Descenso de los caballos salvajes Alrededor de cien jinetes del pueblo subieron al monte Faro desde las siete de la mañana hasta el mediodía en busca de reses para la manta y la rapa
17 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El espectáculo estuvo servido. Primero, buscar los caballos y después intentar (y sin lastimarse) montar el equino durante unos minutos. Todo un hervidero de gente, de reses (tanto domadas como salvajes) y de valentía. La Asociación Cabalar Monte Faro organizó la Rapa das Bestas que tendrá lugar esta tarde en el Campo da Areosa. El punto de partida lo marcó ayer Xurxo Souto la lectura del pregón, que incluso hizo relinchar al público. Preparar la celebración no es nada fácil, porque el acontecimiento dura dos días, y reúne a cientos de personas. Además de colocar las mesas, las carpas, la comida y las bebidas, había que traer el elemento fundamental por el cual existe tal celebración: el caballo salvaje. La tarea consistía en que cerca de cien personas, cada cual con su res domada, subieran al Monte Faro y a sus alrededores en busca de caballos salvajes. Trajeron cerca de 300. Aunque a cada jinete le faltaba la cuerda para parecer uno de esos personajes de las películas del Oeste, lo demás lo tenía todo. Con los dóciles hicieron un semicírculo. Poco a poco, otros ganaderos metían las reses salvajes en la zona cerrada. Así, hacían el camino para conducirlas al lugar de la fiesta y que por la tarde los más atrevidos hicieran la monta. Y osados sí que fueron, porque no todo el mundo osa a subirse a un caballo salvaje. Aunque los jinetes eran todos de una gran categoría (pese a que algunos tenían corta edad) jugaban con ventaja ante los caballos más salvajes. Cada año, tras la rapa les ponen la pega para evitar que se desplacen con tanta facilidad. En la rapa, que será hoy después de comer la carne de potro asada, se verá si los más osados son capaces de cortar las crines a los equinos (esta vez sin pegas). Más de cien jinetes también asistirán a la cita de Ponteceso . El motivo: celebrar la feria cabalar. Al mediodía harán un recorrido por el pueblo, para después comer en el recinto habilitado. La organización también ofrece comida para los asistentes.