Los abuelos se van de movida

La Voz

CARBALLO

FOTOS: ANA GARCÍA

El pulso de la Costa da Morte Cabana y A Laracha celebraron este fin de semana su fiesta de la tercera edad con misa, un banquete y, sobre todo, mucho baile

01 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

En Cabana, cerca de un millar de pensionistas disfrutaron de una macrofiesta a la que asistieron numerosas personalidades. En el pabellón de deportes de la villa se dieron cita el alcalde, José Muíño, y autoridades como Manuel Barral Castro, Director Xeral de Saúde, Luis Alberto Novo, delegado provincial de Servicios Sociais, y Elisa Madarro, responsable del programa Maiores. Uno de los personajes que más apretones de mano recibió fue el conselleiro Jaime Pita que fue recordado por muchos por su trabajo desempeñado hace años al frente de la dirección del colegio de As Revoltas. La jornada comenzó para los asistentes pasadas las doce del mediodía con la recepción de los invitados que fueron llegando al punto de encuentro a bordo de los ocho autobuses que fletó la organización. Los sacerdotes Francisco Domínguez Lobelos, párroco de Cesullas, y Antonio Méndez Farto, cura de Canduas y Borneiro, oficiaron una misa y a su término comezó una comida que contó con un variado menú. Los comensales degustaron una deliciosa empanada de berberechos del estuario del Anllóns, mejillones rellenos, en escabeche y al vapor; jarrete de ternera y un delicioso pudin que endulzó la jornada. Tampoco faltó el café y la queimada, conxuro incluido. El banquete fue servido bajo la atenta mirada del maitre cabanés Rafael Varela, que se encargó de coordinar a cuarenta camareros de los que no hubo queja. Tras el xantar y después de actuaciones de baile tradicional, una charanga, varias corales y una exhibición de bailes de salón, llegó la música del Dúo Época que favoreció la quema de calorías a golpe de baile. Los voluntarios de Protección Civil, coordinados por Joaquín Romero, velaron por la seguridad en una jornada marcada por la alegría. Tampoco se pueden quejar los pensionistas de A Laracha. Desde los centros sociales de Caión y de la capital municipal partió una expedición de cuatrocientos vecinos que, a bordo de siete autobuses, se desplazaron a Compostela para asistir a la misa del peregrino. A su término viajaron a Razo para disfrutar de una comida a la que también asistió el alcalde, José Manuel López Varela, y el concejal Ramón Barbeito. Como no podía ser de otra forma, también hubo baile. La fiesta fue todo un éxito y un derroche de energía por parte del gran número de parejas que danzaron hasta agotar el repertorio del músico.