Técnicas para ser el rey de la pista

Elena Silveira
E. Silveira CARBALLO

CARBALLO

JOSÉ MANUEL CASAL

Reportaje | Una actividad que gana seguidores en la Costa da Morte Sebastiá Ordeig es uno de los profesores de bailes de salón más reconocidos de España y ayer impartió unas clases magistrales a medio centenar de jóvenes de Bergantiños

27 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l baile deportivo es duro, física y emocionalmente. Los que lo practican a nivel profesional viajan mucho -quizás demasiado- y sacrifican su tiempo de familia por asistir a clases en el extranjero y participar en competiciones internacionales. Y para meterse de lleno en este mundo hay que cumplir dos requisitos: capacidad de trabajo y, sobre todo, amar el baile. Así lo explica Sebastiá Ordeig, uno de los profesores de bailes de salón más reconocidos de España y que ayer impartió una clase magistral a medio centenar de iniciados que asisten a cursos en Bergantiños. Ordeig fue campeón de España profesional latino en el 2001 junto con su pareja, Neus Gaja. Seis meses después, se retiró como profesional y ahora se dedica a perfeccionar la técnica de los que ya forman parte de la élite mundial. Sin embargo, ayer estuvo en el polideportivo de Cabana enseñando algunos trucos a los que empiezan. Asegura que es «un placer» hacer este tipo de trabajo y, sobre todo, colaborar con Patricia Fariña, la profesora de bailes de salón del municipio, para intentar arraigar más este deporte en la zona. Ella dice que cada vez hay más afición y que el nivel va aumentando poco a poco. De hecho, algunos de sus alumnos ya participan en algunas exhibiciones y, dentro de poco, «los veremos compitiendo en las pistas de baile de salón», dice. Sobre los conocimientos que puede aportar Sebastiá Ordeig a los alumnos de Bergantiños, Patricia explica que son muchos: «No enseña cómo baila él, sino que lo importante son los conocimientos que puede transmitir para depurar la técnica». Ellos dos se conocen desde hace tiempo y, de hecho, la profesora recibe clases particulares de Sebastiá una vez al mes: lo trae desde Vich, donde vive en Cataluña, y la prepara para volver a la competición dentro de unos meses. «Él es el mejor maestro al que puedes acceder en los niveles más altos», asegura. Sebastiá cree que Galicia, en general, todavía se está iniciando en el baile deportivo, pero que, a este ritmo, y con iniciativas como las de Cabana, se pondrán conseguir bailarines de calidad. Eso sí, primero quiere ganar la lucha con las autoridades para que reconozcan este deporte, ya que tiene un alto nivel de entrenamiento, y se cree una federación nacional.