Entrevista | Joaquín Herreros Hace más de treinta años, fue pionero en la adaptación del modelo francés de mesón familiar para reconvertirlo en las actuales escuelas de formación agraria
04 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?racias a Joaquín Herreros, las EFA comenzaron a funcionar hace ya más de tres décadas en Sevilla. El proceso de expansión continuó por el resto de España y, actualmente, en Galicia hay tres, entre ellas la de Coristanco. Este ingeniero industrial, que visitó Fonteboa, asegura que son necesarias más y que el modelo educativo también debe adaptarse a los tiempos actuales. -¿Cree que ya no son efectivas? -Se puede mejorar para que el planteamiento pedagógico sea más original y ambicioso, incida más en las familias de los alumnos y repercuta en el desarrollo de un territorio. El medio rural ha cambiado, la agricultura ha retrocedido, y es necesario formar en otras alternativas profesionales. Muchas ya están en ello. -¿La EFA Fonteboa influye en su entorno rural? -Desde el principio, en Coristanco tuvo una incidencia enorme. De hecho, muchos de los antiguos alumnos siguen en sus explotaciones agrícolas. Aquí lo veo muy claro: los padres tienen una mentalidad distinta y aceptan los cambios que proponen los hijos. -Sin embargo, el campo se está despoblando y los ganaderos y agricultores abandonan sus explotaciones. ¿Cómo ve el futuro del sector? -En Europa se habla del orgullo de ser rurales, pero en España lo que hay es un gran complejo por ser rurales. Sin embargo, también se da el efecto contrario, de gente de la ciudad que abandona sus empleos y se va al campo para iniciar una nueva actividad profesional y económica. Se está convirtiendo en un fenómeno muy común y es una ayuda importante porque es gente con cierta experiencia. Además, hay sectores complementarios que tienen un enorme potencial, como el turismo rural, el artesanado, el pequeño comercio y el turismo. -Usted forma parte del grupo que gestiona el Plan Equal en Coristanco en conjunto con otros concellos. ¿Ya hay resultados? -El trabajo va bien, pero no estoy satisfecho porque nunca me gusta estarlo. Todavía es pronto para hablar de resultados, sólo hace un año que empezó. -¿Cree que el sector empieza a ser más dinámico? -Hay un fenómeno muy llamativo en otros países, como Japón o Australia, en el que aparecen pequeñas redes de pymes (pequeñas y medianas empresas) que supone el aprovechamiento de los recursos de los terrenos baldíos y el enriquecimiento del tejido empresarial con grandes intercambios de conocimientos. Este fenómeno se puede poner en marcha aquí en pocos años y supondría un avance importante para el sector del campo.