Intercambios

| SANTIAGO GARRIDO |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

02 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

A LOS alumnos suecos que llevan desde el día 20 del mes pasado en Vimianzo le queda ya muy poco para volverse a su septentrional, fría y distante Goteburgo. Digo yo que, con los quince años o por ahí que tienen, se llevarán, además de las amistades, las penas, las alegrías y las experiencias, alguna espinita de amor de las que hacen llorar y el mundo sin él/ella parece incomprensible. Pero puede que diga esto porque los de otra época éramos más sensibles. Otra cosa, como todo lo que pasa por el colador de la melancolía y del tiempo. A lo mejor ahora les da igual. Viajan, reciben clases de ciencias en inglés, se manejan con ordenadores... Unos de Cabana a Newcastle, los otros a Alemania. Digo yo que este cosmopolitismo les hará algo de callo en los sentimientos. ¡Ay, aquellos intercambios internacionales nuestros con los de Laxe, Ponteceso, Santa Comba! ¿Qué sería de aquellos amores?