Pexegos y percebes

| CRISTINA VIU |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

19 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

«¿QUERES UNS PEXEGOS MOZA? Veño de recollelos». La pregunta me hizo volver por lo inesperado. Eran las nueve y media de la noche y yo entraba en la piscina municipal de Carballo. Un hombre de mediana edad me señalaba una bolsa de plástico que debía contener la fruta. No es la primera vez que me ofrecen en plena calle o en la puerta de mi casa productos del campo y del mar. Lo mismo son percebes que tomates. La vena solidaria me empuja a comprarlo todo, pero la lógica me dice que este tipo de adquisiciones sólo conducen a alimentar un mercado paralelo que el día que se deshaga dejará a muchas familias sin comer, pero que causa más daño que beneficio, porque es un monstruo que se alimenta de las miseria ajenas. No compré los pexegos porque no llevaba más que los 1,20 euros que me cuesta remojarme. Si no quizá hubiera picado.