Reportaje | Los restos de las elecciones El BNG de Cee fue el primer grupo en decidirse a retirar los carteles de las calles desde el día después de las elecciones; el 1 de junio habían reciclado tres sacos de papel y no quedaba huella de su propaganda
18 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Como casi siempre, las elecciones se hacen eternas en los muros de los pueblos. Recorrer la carretera desde Carballo hasta Fisterra es repasar la antología de políticos que aspiraron en su día a la alcaldía. Alcaldes o no, el sol y la lluvia los fue dejando pálidos. Es posible encontrarse la cara amable de regidores y aspirantes no sólo en las paredes preparadas para recibirlos, sino en buena parte del mobiliario público. La política forra literalmente el reverso de las señales de tráfico y otros indicadores, los contenedores de basura, las farolas, los postes de la luz y de teléfonos y las marquesinas de los autobuses son las principales víctimas del celo pegador de los políticos de la comarca. Aunque la situación es distinta en cada municipio y algunos, como Laracha y Cee, tienen ya pocos restos de propaganda electoral, no es difícil elaborar un mapa de candidaturas de la Costa da Morte a raíz de las fotos que se ven por todas partes. Pocos fueron los que se afanaron desde el principio en retirar los papeles que habían perdido ya su utilidad. El BNG de Cee se esforzó desde un principio, y al día siguiente de pasar por las urnas bajó las banderolas. Los nacionalistas ceenses decidieron el día 30 de mayo dividirse en dos grupos y recorrer el pueblo para acabar con los carteles. Comentaba Ángel Paz Ramos, el vocal del BNG en Cee, que cuando iniciaron la pegada se encontraron con restos de las anteriores municipales en algunos muros y que habían decidido que aquello no se volviese a repetir. La mayoría de las banderolas de la Costa da Morte ya han sido retiradas. Las vallas esperan a que un nuevo cartel acabe con los restos del 25 de mayo. Lo que parece inamovible son las fotos de paredes y vallas de obras. Los cinco candidatos de Carballo siguen sonriendo debajo de un puente. Los de Fisterra también son visibles en sus muros. Y la historia se repite en el resto de los municipios. La excepción la ponen los que empezaron a limpiar. Cee, Laracha, Corcubión o Dumbría ya empezaron a olvidar el 25 de mayo.