Tarta de filloas con crema pastelera y chocolate, rosquillas de naranja, filloas con miel y nueces, profiteroles, filloas gratinadas, chulas de melón, natillas, rosquillas de aguardiente, tartas de nueces, queso y de pasas con nueces, bizcocho con mermelada de higo, pizza de antroido... Sólo los nombres activan las glándulas salivares. Estos son algunos de los postres que compitieron ayer en el segundo concurso de dulces organizado por el Concello de Malpica. Fueron 31 los productos presentados, y quince los cocineros participantes. Este año se creó una modalidad para los reposteros profesionales y otra para los amateurs, ya que no es lo mismo hacer un pastel con gorro alto y delantal blanco que con un mandil del Mundial del 82 y una redecilla en el pelo. Asistencia Todos los postres fueron elaborados con ilusión y con la generosidad suficiente para que cada uno de los vecinos de Malpica pudiera probar, hasta casi las diez de la noche, un trocito de este cielo gastronómico. Los niños acudieron disfrazados a la degustación que se realizó sobre las ocho de la tarde. Sin embargo, y en contra de toda previsión, fueron los mayores los que más exaltaron el sabor de los postres: probaron uno, luego otro y, algunos, repitieron recorrido. Así hasta que no quedó nada en los platos y hubo que anunciar los nombres de los restauradores y los particulares ganadores. Si el año pasado el primer premio se lo llevaron las chulas de manzana de María Rodríguez, y Casa Elías y Casa Arpón lograron los mejores puestos, en esta edición, el jurado decidió que el mejor dulce en la categoría profesional fue el de As Garzas, con unas filloas gratinadas. También hubo una mención especial para la mermelada casera de Casa Arpón, que ya vende en casas de turismo rural de toda España. En la categoría amateur, Adriana Reijía logró el primer puesto con una tarta de nueces exquisita.