Las distintas partes celebraron una asamblea

La Voz

CARBALLO

07 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? ?l malestar en las parroquias de Meirama, Cerceda y Encrobas se dejó notar en el miércoles por la noche en la reunión de los vecinos con responsables de la Xunta y Limeisa. El medio centenar de personas que acudieron al encuentro echaron en cara al director de Medio Ambiente ,José Luis Díez, y al director general de Limeisa, Miguel Ángel Arias, la falta de información sobre las balsas, la repercusión sobre la población, el porqué de la elección de la ubicación y preguntaron cuánto tiempo seguirán allí. Miguel Ángel Arias aclaró que se analizaron otros terrenos en la Costa da Morte, pero ninguno reunía las condiciones necesarias, ya que son suelos muy graníticos y permeables. De todas formas, los vecinos aseguraron que las actuales balsas están a muy poca distancia de las casas y que se desprenden malos olores, además de los rastros de fuel que dejan los camiones por las carreteras. En el encuentro, en el que estaba presente el actual alcalde, García Liñares; el ex regidor Fernando Martínez, y representantes del BNG, hubo momentos de acaloramiento y salió a relucir la pésima situación en la que se encuentran todavía algunas viviendas que lindan con la mina de Limeisa. El director del Laboratorio de Medio Ambiente de Galicia, Miguel Costoya explicó que se trata de una situación de emergencia pero que los residuos «se tratarán en una planta en condiciones, no se quedarán aquí, lo mismo que los de A Laracha», dijo. Los vecinos insistieron en que las balsas deben retirarse y que tampoco existe el perceptivo proyecto para retirar el fuel de los depósitos de materiales peligrosa.