Después de las polémicas por los presupuestos, el Plan General, la guardería y hasta por la policía local, el nuevo motivo de enfrentamiento entre el BNG y el PP de Carballo es una carpa, la que el primero quería instalar hoy en la plaza del Concello y a la que el segundo han dicho que no. Los nacionalistas están enfrascados en una campaña con la que persiguen la eliminación de las listas de espera en la sanidad pública, y aprovechando la feria dominical -que se prevé especialmente concurrida por la coincidencia del festivo de ayer con la temporada alta de las habas- pretendían informar a la población sobre su iniciativa. Para ello solicitaron al gobierno local la autorización necesaria para instalar una mesa informativa y una carpa. A lo primero, el alcalde respondió que sí, pero a lo segundo dijo que no, «por non adecuarse ós criterios que rexen para o recinto feiral». Como era de esperar, el Bloque no se lo tomó demasiado bien, y denunció a través de los medios de comunicación lo que considera una actitud «lamentable» del Partido Popular, que, por supuesto, tampoco se ha quedado callado ante una iniciativa que califica como «impropia». Y ésta es su explicación al respecto: «A feira de Carballo está concebida e potenciada como unha actividade comercial de primeira magnitude, que non ten porqué estar trufada por postos onde se administren consignas políticas de maneira estable, especialmente en período preelectoral, no que xa de por si aumenta a presión mediática sobre os cidadáns». Así que, «liberdade de expresión», sí, pero sin utilizar un espacio comercial y público «para instalar un expendedor fixo de propaganda».