EL MERCADO DEL TRABAJO Los sectores textil, conservero y turístico generan la práctica totalidad de los empleos femeninos El 25% de los contratos de trabajo que se firmaron el año pasado en la Costa da Morte fueron para la construcción. De hecho, es el sector con el mayor índice de ocupación de población masculina, ya que las solicitudes de peones, encofradores y albañiles, sobre todo, son muy frecuentes. Lo mismo ocurre con la industria textil en lo que a empleo femenino se refiere. De no ser por los talleres de confección -a pesar de la precariedad de las condiciones de trabajo en buena parte de ellos- las mujeres de Bergantiños, Soneira y Fisterra apenas tendrían alternativas. Sólo las empresas conserveras y de hostelería son capaces de generar otros puestos para ellas.
02 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El informe comarcal del mercado laboral correspondiente al tercer trimestre del año pasado constata una situación que se mantiene desde hace ya varios años en la Costa da Morte. A grandes rasgos, la publicación de la Xunta de Galicia demuestra que la construcción es un sector con un peso enorme en toda la zona y que los talleres de confección, que se cuentan por decenas en Bergantiños -no así en las comarcas de Fisterra y Terra de Soneira- son un fenómeno digno de un análisis en profundidad. Pero al mismo tiempo se pone de manifiesto que la oferta formativa en los centros educativos del área, sobre todo desde el punto de vista profesional, no se adapta a las necesidades del mercado laboral. De las 556 ofertas que recibió el Servicio Galego de Colocación en Bergantiños, 246 fueron para la construcción, que es también el sector con más demanda de empleo por parte de la población masculina y el que generó más contratos, 1.553 hasta el 30 de septiembre. No obstante, el grueso de la inserción laboral correspondió a la industria, con 3.849, fundamentalmente porque fueron 2.917 las mujeres que se incorporaron a talleres de confección, y casi 500 las que encontraron empleo en la industria de la alimentación. Albañiles y músicos fueron los más contratados en las comarcas de Soneira y Fisterra. En esta última destaca la incorporación de la mujer a las empresas de hostelería.