Primer semestre. El primer atropello tuvo lugar el 10 de enero en la CP 2404, en el municipio de A Laracha. Un vecino de 82 años de edad resultó herido. De más gravedad fueron las lesiones que sufrió otro anciano, en este caso de Cabana, al ser arrollado por un turismo el 22 de febrero en la vía Ponteceso-Laxe. A finales de julio se produjo la primera víctima mortal, Manuel Álvarez Mata, de 55 años, en la C-552. El 14 de agosto, un coche perdió el control en A Laracha y se llevó por delante a un grupo de personas. Hubo varios heridos. Segundo semestre. Los atropellos se concentraron en la parte final del año. El 3 de diciembre fallecía en Feira Nova (Coristanco) Sara Gómez Villar, de 78 años, al ser arrollada por un turismo. De la misma forma murió doce días después Jesús Varela Rial, de 65 años, cuando cruzaba la C-552, también en Coristanco. El el mismo municipio, pero en Agualada, fue atropellado el día 21 otro peatón de avanzada edad, que resultó herido. En el casco urbano de Carballo se registraron varios sucesos de este tipo, pero en ninguno hubo víctimas mortales. Consideraciones. Debido a la falta de datos oficiales, resulta imposible calcular el incremento del número de atropellos con respecto a años anteriores, pero las hemerotecas permiten constatar que este tipo de sucesos han aumentado en las carreteras de la Costa da Morte. Varios datos llaman la atención. En primer lugar, el hecho de que todos los siniestros mortales, e incluso los menos graves, se concentran en Bergantiños. Además, en casi todos los casos se trata de víctimas de más de 60 años, y casi siempre son arrolladas en travesías.