El ciudadano es lo primero

REDACCIÓN CARBALLO

CARBALLO

CASAL

Todos los partidos plantean medidas para mejorar la seguridad de la población y la administración de justicia Justicia y seguridad van de la mano en muchas ocasiones. De la consellería que ha dirigido en los últimos años Antonio Pillado dependen las agrupaciones de protección civil, los parques de bomberos o la salud laboral, además de las cuestiones estrictamente judiciales. En todos los campos ha habido avances en los últimos años, pero también se han creado necesidades. Si en el lado positivo de la balanza está la creación de los grupos de intervención rápida, por ejemplo, el contrapeso lo ponen el mal estado de las infraestructuras judiciales y la lentitud del proceso burocrático de puesta en marcha de los parques de bomberos comarcales.

08 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La seguridad ciudadana ocupa un lugar mínimo en los programas electorales de los tres partidos principales, y en todos los casos se prima el voluntariado frente a los cuerpos tradicionales o la policía gallega que defiende sólo el BNG. Del análisis de las propuestas se desprende que las agrupaciones de protección civil van a tener un papel predominante. Todos los partidos aceptan la creación de los grupos municipales de intervención rápida como uno de los principales logros de la legislatura y apuestan por potenciarlos. La Costa da Morte ha resultado directamente beneficiada por la creación de estos equipos, que funcionan en Carballo, Vimianzo y Cee, aunque con vocación comarcal. Al mismo tiempo, en estos años se ha puesto en marcha el plan de construcción de sedes de protección civil y parques de bomberos, de momento sin demasiado éxito. Cuestiones burocráticas retrasan la apertura de las instalaciones de Carballo, que llevan meses terminadas, mientras que en Cee ni siquiera se han adjudicado las obras. Juzgados Otro plan que ha dado mucho que hablar en los últimos tiempos ha sido el de infraestructuras judiciales. Hace sólo unos días que el Consello de la Xunta aceptaba el terreno cedido por el Concello de Carballo para la construcción de un nuevo edificio para los juzgados, una necesidad que ha provocado la movilización de los profesionales del Derecho. Las obras se retrasan, pero el proyecto está encauzado. Peor suerte ha corrido el tercer juzgado, otra antigua aspiración que tendrá que seguir esperando -a tenor de las últimas declaraciones del Gobierno en el Congreso- pese al compromiso alcanzado por la ex-ministra y el ex-conselleiro del ramo. Tampoco habrá tercera sala en Corcubión, que comparte con Carballo un exceso de trabajo y una dotación precaria de medios materiales y humanos. Las buenas relaciones entre Santiago y Madrid tampoco han permitido solucionar las graves deficiencias de la mayor parte de los cuarteles de la Guardia Civil.