El fervor del Carmen se hizo a la mar

CÉSAR MARTÍN / MAICA SIMÓN CARBALLO/ CEE

CARBALLO

ANA GARCÍA

Los pescadores de Camariñas, Corcubión y Corme engalanaron sus embarcaciones para acompañar a la patrona en las procesiones Las fiestas del Carmen han puesto patas arriba la vida cotidiana de muchos pueblos de la Costa da Morte. Y es que la patrona de los marineros es honrada en todos ellos, al borde del mar o tierra adentro. Después de un fin de semana de diversión en Zas, Cerceda o Caión, entre otras muchas parroquias más pequeñas, los actos de ayer se centraron en la franja más occidental de la zona. Las procesiones marítimas de Corme, Camariñas y Corcubión -una por cada comarca- congregaron a multitud de personas. Barcos engalanados, banderines de colores, salvas, flores y música de banda definieron el paisaje marítimo de Bergantiños, Soneira y Fisterra, que todavía hoy despiden con más actos religiosos y lúdicos a la patrona de los marineros.

16 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La patrona de los marineros, la Virgen del Carmen, volvió a hacerse a la mar en Camariñas. Un año más, los vecinos y visitantes de la localidad acudieron en masa al puerto para disfrutar de la tradicional procesión marítima. Al son de las gaitas y al ritmo que marcaba la Danza de Arcos, la imagen de la Virgen fue conducida hasta el puerto por los mozos bajo un cielo multicolor. Una vez dentro del Siro II, la patrona se paseó de Camariñas a Muxía, y de esta localidad a Merexo, antes de regresar al puerto camariñán. La comitiva hizo un alto en la ría para realizar la ofrenda floral en homenaje a los marineros que han dejado sus vidas en el océano. Junto al navío principal, en la procesión desfilaron uno tras otro los barcos de la localidad adornados con ramas de laurel y banderines para la ocasión. Después de la ofrenda regresaron a puerto, donde una gran fiesta aguardaba a los cientos de participantes en el recorrido, en el que también la lluvia hizo acto de presencia. Un milagro Como si de un milagro se tratase, la lluvia cesó en Corcubión el tiempo justo para realizar la procesión marítima después de la misa en honor de la Virgen del Carmen. Nada más embarcar, bajo un aguacero que hizo desistir a algún observador, el tiempo se calmó. Más de doce embarcaciones acompañaron al Júpiter Tercero, que este año fue el encargado de transportar a su patrona. La comitiva llegó hasta la altura de Faro Cee, convenientemente escoltada por los voluntarios de Protección Civil. El estado del mar no permitía mucho más, pero los marineros cumplieron con el ritual de cada año, aunque con menos de público que de costumbre. Corcubión tuvo su dosis de deporte. La carrera de motos acuáticas fue la protagonista por la tarde. Seis pilotos realizaron un recorrido por las cercanías del muelle. A continuación tocó entrega de premios y trofeos. El ambiente festivo se dejó sentir en la villa, sobre todo en la zona del muelle y en la plaza de Castelao.