El «Abrente» se hunde en Arousa

La Voz

CARBALLO

V. MEJUTO

Trabajadores y responsables del puerto de Vilagarcía llaman la atención sobre el estado del barco Dos meses de abandono y demasiadas lluvias sin que nadie haya achicado el agua deterioran el «Abrente» en Vilagarcía, hasta el punto de que la flotabilidad del barco está por encima de la línea de flotación. Trabajadores y responsables del puerto, que ya han llamado la atención sobre esta situación, pudieron comprobar que el buque se está hundiendo, lo que ocurrirá si no prospera la intención de sacarlo a subasta. El «Abrente», del armador camariñán Manuel Martínez, más conocido como «Pololo», fue interceptado en aguas de Canarias el pasado mes de febrero con cinco toneladas de cocaína a bordo.

03 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

SUSANA LUAÑA VILAGARCÍA Trabajadores del puerto y ciudadanos de Vilagarcía han llamado ya la atención a las autoridades portuarias sobre el estado del barco, intervenido el pasado mes de febrero en aguas canarias con cinco toneladas de cocaína a bordo. El estado de abandono del palangrero, propiedad de Manuel Martínez, Pololo, que fue detenido en la operación, está provocando que el buque se oxide en el lugar donde está atracado, en el muelle de pasajeros. El proceso de deterioro se acelera por efecto de las lluvias caídas este invierno, y que se están acumulando en el interior sin que nadie las achique. Todo ello ha dado lugar a lo que se ha constatado en los últimos días: que la flotabilidad del barco se encuentre por encima de la línea de flotación, hecho que ha provocado que se diese la voz de alarma. Subasta El juez que instruyó el caso, José Antonio Vázquez Taín, tenía pensado solicitar a la Audiencia Nacional que subastase el palangrero. Al parecer, había armadores interesados en el mismo. Pero si el proceso de la subasta no es seguro, el progresivo deterioro del barco dificultaría todavía más encontrar una salida a este palangrero, que llegó a Vilagarcía el 26 de febrero remolcado por el Petrel, el buque aduanero que lo interceptó en alta mar con la cocaína a bordo. De cumplirse los pronósticos más alarmistas y acabar en el fondo del mar, el Abrente repetiría la historia del Gazte Alaiak, que se hundió en aguas arousanas a finales de los años ochenta, tras protagonizar la primera intervención de un barco que transportaba droga.