La tragedia del río Duero ha estrechado la reciente relación entre el municipio portugués y la capital de Bergantiños El azar quiso que la tragedia se cebase con Castelo de Paiva. Los habitantes de este municipio portugués llevaban tres años denunciando la inseguridad del puente sobre el río Duero, pero las autoridades de Lisboa, las mismas que han dimitido en cadena, hicieron oídos sordos. El azar quiso unir al Centro Cultural e Recreativo San Martinho y al Bergantiños en una jornada futbolística que se disputó hace poco más de dos meses. Ese primer encuentro propició también un primer contacto entre los alcaldes de ambas localidades. El azar, de nuevo, ha contribuido ahora estrechar la conexión entre Carballo y Castelo de Paiva.
09 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.En la Cámara Municipal de Castelo de Paiva, una funcionaria responde al teléfono. El alcalde no está en el ayuntamiento, «está no río», pero se ofrece a facilitar su teléfono móvil. La mayor parte del tiempo está desligado, pero, después de muchos intentos, Paulo Teixeira contesta para atender a Onda Cero Bergantiños. Apenas es capaz de pronunciar una frase completa. El presidente de la Cámara Municipal dice que el tiempo «é moi malo, está chovendo moito, e as augas do río Douro non permiten que os mergulladores baixen a máis de tres metros de profundidade». El rasteo continúa en directo para los oyentes de la emisora carballesa, mientras Paulo Teixeira habla de esperanza como «a última cousa que imos perder» y de lo «triste» que está la población. Ese sentimiento es especialmente profundo, porque «avisamos tantas veces de que a ponte non era segura, tantas veces... ninguén nos chamou». Solidaridad Ahora sí que llaman. El teléfono del alcalde de Castelo de Paiva no deja de sonar. Algunas de esas llamadas proceden de Carballo, la localidad a la que el propio Paulo Teixeira, junto a tres equipos de fútbol del Centro Cultural e Recreativo San Martinho, se desplazó el 30 de diciembre del 2000. Con su homólogo carballés, Manuel Varela Rey, ha mantenido prácticamente una conversación diaria desde que se produjo el accidente. La última, ayer, alrededor de la una. ¿Qué se dice en un momento así? «O único que fixen en principio -relata Varela Rey- foi transmitirlle a condolencia, o pesar pola traxedia». Después, «en canto empezamos a ter noticias de que algún dos cadáveres que estaban aparecendo na Costa da Morte podía ter relación con ese accidente», el alcalde de Carballo se lo comunicó a Paulo Teixeira y se puso «á súa total e enteira disposición, tanto a nivel personal, por si el consideraba trasladarse aquí, ou calquera concelleiro, ou calquera persoa de Castelo de Paiva, para o que nós puideramos axudar. Nese sentido, a colaboración é total e absoluta».