EL SECTOR PESQUERO Las inscripciones marítimas del año pasado en la zona fueron tres veces menos que las registradas en 1999 Entre finales del año pasado y principios del actual, los armadores de la Costa da Morte solicitaron la baja definitiva de actividad para treinta barcos de la flota de esta zona. Este elevado número de expedientes refleja la crisis que el sector está atravesando. Una de las mayores dificultades de los armadores para rentabilizar sus embarcaciones es la de encontrar tripulantes. De hecho, las inscripciones realizadas en las capitanías marítimas de la zona durante todo el año pasado fueron tres veces menos que en 1999.
18 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El número de peticiones de paralización definitiva que presentaron los armadores de la Costa da Morte, para un total de veintinueve barcos, es muy elevado. Así, por lo menos, lo entiende el capitán marítimo de Corme y Corcubión, Fernando Vidal Pombo, ya que la mayoría de estas embarcaciones son de grandes dimensiones y llevan entre cinco y seis tripulantes a bordo. Muchos de estos barcos, según aseguraron armadores de la zona, se han dado de baja porque ya no se obtiene con ellos la rentabilidad que permita mantenerlos a flote. Otro de los motivos es que sus propietarios quieren jubilarse y ya no encuentran a nadie que siga con el negocio. Aunque el plazo para la presentación de solicitudes ya terminó esta semana, los armadores pueden acceder a las ayudas que concede la Consellería de Pesca, con cargo al programa operativo comunitario ISOP, para la paralización definitiva de buques pesqueros con más de diez años. La baja puede hacerse para el desguace de la embarcación o para el traspaso a un país no perteneciente a la Unión Europea. Por capitanías La zona con mayor número de peticiones de paralizaciones ha sido la comprendida entre Lira (Carnota) y Muxía, con un total de trece. En los puertos de esta zona, entre los que están Fisterra y Corcubión, hay una flota de ciento cincuenta buques de tercera categoría. En la zona de la capitanía marítima de Camariñas, que incluye el territorio comprendido entre Camelle y Muxía, hubo ocho, mientras que en la costa de la capitanía marítima de Corme (de Laxe a Razo) hubo otros ocho. Según el capitán marítimo de Corme y Camariñas, Fernando Vidal, los barcos que siguen en activo son embarcaciones en las que los tripulantes son de una misma familia y se dedican «a la pesca local».