La playa del televisivo Portozás es una de las más concurridas y mejor dotadas de la Costa da Morte La villa marinera de Laxe ha sido, desde siempre, un lugar habitual de veraneo para turistas llegados desde todos los puntos de la Península e incluso del extranjero. Ahora, desde que se ha convertido en el famoso y televisivo Portozás de la serie «Mareas vivas», resulta casi imposible encontrar alojamiento en los meses de julio y agosto, y se llegan a pagar cifras altísimas por alquilar pisos en el pueblo. A ello contribuye también, sin lugar a dudas, la impresionante playa de la localidad. Casi dos kilómetros de magnífica arena blanca, perfectamente dotada y equipada para recibir a los miles de visitantes que llegan durante todo el año.
19 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El arenal tiene todo tipo de servicios para hacer la jornada lo más agradable posible a todos los que decidan elegirlo como lugar de recreo. Por ello, da igual que esté nublado, como ayer, o que haga sol: en Laxe siempre hay gente. La tranquilidad de las aguas de la ría no impide que un equipo de vigilancia marítima se encuentre alerta ante cualquier percance, sobre todo porque es una zona frecuentemente azotada por la resaca. En las inmediaciones, los visitantes disponen de un buen número de plazas de aparcamiento, aunque, en esta época del año, la gran afluencia de turistas a la localidad dificulta en ocasiones el estacionamiento de los vehículos. Lo que no hay en ningún momento es problemas con la limpieza, pues el arenal cuenta con un servicio periódico de recogida y en la misma playa existen varios contenedores dispuestos a tal efecto. Asimismo, a lo largo de todo el brazo de arena hay duchas, fuentes e incluso parques infantiles, para que los padres puedan vigilar a los más pequeños de la casa mientras se divierten, sin verse obligados a dejar la playa. También es habitual que los turistas decidan aprovechar todo el día en el arenal y se lleven allí la comida para no desperdiciar ni un segundo de sol. Pero los más exigentes, en lo que a cuestiones culinarias se refiere, sólo tienen que cruzar la calle y acercarse a alguno de los muchos bares y restaurantes _casi todos con terraza_ que ponen a su disposición una gran variedad de manjares y especialidades marinas. Paseo marítimo Asimismo, la playa de Laxe está bordeada por un estupendo paseo marítimo que la recorre de punta a punta. Un recorrido ameno a lo largo del cual se pueden encontrar zonas verdes y de descanso en las que disfrutar de una agradable charla con los vecinos de la villa. Además, en el extremo opuesto al muerto, zona habitual de fondeo de embarcaciones de recreo, hay un mirador desde el que existe una magnífica vista, tanto de la playa como de toda la localidad.