Los restaurantes y hoteles de la Costa da Morte anuncian sus servicios en multitud de páginas de Internet A principios de la década de los ochenta, uno de los principales grupos de la movida madrileña cantaba aquello de que «el futuro ya está aquí». Hoy, en los albores del siglo XXI, ese futuro no sólo ha llegado, sino que ya se instaló de pleno. Prueba de ello es que, desde cualquier parte del mundo, se puede consultar la oferta hotelera de la Costa da Morte. Claro está, a través de Internet en páginas propias o en «webs» del sector o genéricas. Para estos centros, la publicidad y el reclamo que se ha distribuido por la red de redes ha sido valorada muy positivamente y ha servido de acicate para sus negocios turísticos.
18 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Buceando en Internet se puede encontrar información desde de los establecimientos hoteleros más pequeños y hogareños de la Costa da Morte hasta de las más grandes casas de turismo rural, pasando por campings y hostales. Algunos de estos lugares de reposo tienen su propia web, como el cámping Playa de Leis, en Muxía.Los demás establecimientos se pueden encontrar, sin ser un gran experto en navegar por la telemática, en páginas generales. Así, en direcciones como interhotel.com, infocamping.com, turismo-rural.com o en la web de Turgalicia se puede dar uno de bruces con una detallada y minuciosa descripción de las características de los establcemientos y sus servicios: tarifas, situación del entorno o temporadas.Este tipo de información se complementa con otros trabajos más amplios en los que se engloban desde noticias a descripciones y leyendas de la comarca, como en la conocida finisterrae.com. La mayoría de estas páginas tienen, además, enlaces de gran interes con otros dominios de la Red sobre lugares de la Comunidade.Dominios autóctonosManuel Martínez Cubrín regenta un camping en Muxía. Uno de esos parajes dedicados a la relajación que goza de una página web propia: «La idea surgió de que yo quiero hacer la propaganda por mis propios medios y lo de hacerlo en Internet es porque creo que llega más en este medio que a través de revistas». Para Martínez Cubrín, este método es incluso más barato. «Un dominio cuesta cerca de veinte mil pesetas, pero sirve para toda la vida y quien quiera lo puede ver».Manuel ve perfectamentamente compatible estos nuevas formas publicitarias con las antiguas. «Internet es lo mejor, además de las guías oficiales».