La madre de Noia que planta cara al cáncer metastásico: «Necesito tratamentos para vivir»
BARBANZA
Hace cuatro años la enfermedad maldita entró sin permiso en su pecho, pero Noemí Fábregas anuncia que «vou chegar a vella»
22 ene 2026 . Actualizado a las 19:13 h.Cáncer de mama metastásico. Suena mal, muy mal, pero esta no es una historia triste sino de lucha y esperanza, la que trae la investigación y a la que se aferra Noemí Fábregas, que abandera desde Galicia la campaña Dame 5 Más de la Fundación Cris Contra el Cáncer, para que se destine más dinero a buscar una lucha contra esta enfermedad que no tiene cura, pero contra la que se han ganado grandes batallas en los últimos años.
«O que quero é vivir, e necesito tratamentos para vivir e estes chegan grazas á investigación. Temos que pisar o acelerador da investigación, acurtar prazos para conseguir cronificar á enfermidade, porque eu vou a chegar a vella», anuncia esta vecina nacida en Pontenafonso (Noia) que cree que hay que tirar para adelante siempre con positividad «aínda que tamén teño os meus días de baixón».
Su vida cambió de golpe a los 38 años. Empezó a notar una molestia en el pecho derecho, y el médico le recetó una crema y le dijo que se debía a que «tiña moita actividade mamaria». Ella se aplicó el tratamiento, pero el dolor no pasaba, y aprovechó una consulta por su fibromialgia para comentárselo al facultativo, que al reconocerla ya le dio un volante preferente para hacerse una mamografía. Ahí comenzó una carrera de meses de pruebas y más pruebas hasta que llegó el diagnóstico definitivo: un cáncer de mama metastásico.
«Ninguén está preparado para recibir unha noticia así. Sentes que te partes en dous, como que se te abre un burato no peito», recuerda sobre el momento en que la palabra maldita entró en su vocabulario en una consulta del hospital del Salnés. No hubo paños calientes, pero sí una determinación de hierro tras el impacto inicial.
«Cando te di metastásico, o primeiro que preguntas é: Canto me queda? O oncólogo encolleuse de ombreiros; foi todo moi catastrófico», recuerda la noiesa que demanda un poco más de sensibilidad en este tipo de situaciones, e incluso el acompañamiento de un psicólogo a la hora de dar el diagnóstico. Tras digerir la noticia, Noemí comenzó su lucha y buscó una segunda opinión en Santiago que le devolvió el aire. Aunque la enfermedad no tiene cura a día de hoy, el mensaje fue distinto: existen tratamientos para alargar la vida y la ciencia no deja de avanzar. «Vin un pouco a luz, porque no Salnés xa me estaban como enterrando», explica con sinceridad.
Salto adelante
Aunque compartía su positividad y miedos con otra amiga de Vilagarcía que sufre la misma enfermedad, la noiesa sintió que tenía que hacer algo más, y buceando en las redes sociales encontró el movimiento Dame 5 Más, una campaña dentro de la Fundación Cris contra el Cáncer liderada por mujeres que igual que ella luchan por vivir. Su objetivo es claro: recaudar fondos específicos para la investigación del cáncer metastásico, ese que a menudo queda fuera de las campañas «rosas» y edulcoradas que se suceden durante el mes de octubre. «Disfrazámolo de glamur, de rosa, de actrices monísimas co panos na cabeza... Pero somos metastásicas, quen se acorda de nós? Sen tratamentos morremos».
Por eso es tan importante la investigación, que ha permitido que ella pueda llevar una calidad de vida más o menos buena, para seguir adelante y cuidar a sus dos hijas. No ha tenido que llevar quimioterapia sino que toma unas pastillas en su casa que, aunque tienen algunos efectos secundarios —cansancio, menopausia provocada o dolores articulares—, le permiten que no se detenga y siga adelante con su lucha. Esa lucha le llevó a organizar estas Navidades un mercadillo solidario con el que recaudó casi 6.5000 euros y que esta misma semana entregará en las oficinas de Cris contra el Cáncer de Madrid. Además, aprovechará el viaje para participar con sus compañeras de Dame 5 Más en el programa MasterChef y dar visibilidad a su causa.
Noemí sabe que sus cartas son difíciles, pero ha decidido jugarlas con el optimismo por bandera. «A ciencia avanza, imos agarrarnos aí», afirma. Su lucha no es solo por ella, sino por lograr que el cáncer metastásico deje de ser una sentencia de muerte para convertirse en una enfermedad crónica con la que se pueda envejecer.