Condenado a nueve años de cárcel por abuso sexual continuado a su sobrina

La Voz

BARBANZA

El juicio tuvo lugar a mediados de enero en la Audiencia Provincial de A Coruña
El juicio tuvo lugar a mediados de enero en la Audiencia Provincial de A Coruña CESAR QUIAN

El imputado se valió de la relación de confianza que tenía con la menor para quedarse a solas y empezar a intimar cuando solo tenía 9 años y hasta que cumplió la mayoría de edad

10 jun 2025 . Actualizado a las 14:56 h.

Se conocieron cuando ella hizo la primera comunión. Sus tíos habían estado viviendo en Canarias, pero en el año 2002 decidieron regresar a su pueblo natal en la zona barbanzana, mudándose a casa de sus abuelos y haciéndose cargo de la cafetería familiar. Finalmente, la relación de su tío con ella, que solo tenía solo 9 años, derivó en un delito continuado de abuso sexual. Así lo acaba de confirmar una sentencia de la Audiencia Provincial de A Coruña, que lo condena a nueve años de prisión, la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 1.000 metros durante los próximos 14 años y al pago de una indemnización de 60.000 euros por los daños morales, que sufre un trastorno por estrés postraumático.

En el fallo judicial se explica que sobrina y tío comenzaron a llevarse muy bien, y quedaban en el establecimiento hostelero familiar para echar una partida de cartas, que fue derivando a un juego en el que se pagaba con prendas quien perdía, y el acusado llegó a mostrarse desnudo ante la menor -que por aquel entonces contaba con 14 años-. Los encuentros se fueron sucediendo en distintos inmuebles que tenía la familia, en donde siempre estaban solos y el procesado empezó a introducir conversaciones de contenido sexual, para luego enseñarle a la niña revistas e imágenes de adultos manteniendo relaciones.

El acusado siguió dando más pasos adelante y, según se describe en la sentencia, entre los años 2004 y 2006 comenzó a besarla, para luego realizarle tocamientos y finalmente mantener relaciones sexuales con ella, una situación esta última que se produjo cuando la joven tenía 17 años y que se repitió en varias ocasiones.

Cuando cumplió la mayoría de edad, la víctima se marchó a vivir a Suiza y fue durante una conversación con un amigo cuando se desencadenó todo el proceso. Este compañero le confesó que fuera condenado por abusar de una menor de edad, una situación en la que joven se vio reflejada. Le recomendaron que lo contara y buscara ayuda psicológica, además de denunciar los hechos, causa que fue incoada en febrero del 2022 y cuya vista tuvo lugar en la Audiencia de A Coruña a mediados del pasado mes de enero.

El acusado además de negar los hechos intentó que el juicio no se celebrara argumentando que el delito había prescrito, supuesto que el juez desestimó. Además, y tomando como referencia una sentencia del Supremo, recordó que aunque los hechos siempre tuvieron lugar cuando ambos estaban a solas, «la víctima puede ser considerada prueba de cargo suficiente para enervar la presunción de inocencia, aunque sea la única prueba concurrente».

Además, indicó que el relato de la demandante fue «sincero, creíble, consistente y persistente, sin que ello se pueda asimilar a una repetición mimética al describir lo sucedido, y tampoco cabe apreciar en el referido testimonio ni la existencia de contracción alguna relevante ni de ningún móvil de venganza contra el procesado».