17 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.
El sector mejillonero anda con la mosca detrás de la oreja. La crisis del covid-19 tampoco le es ajena. La exportación está parada y sectores muy ligados a ellos como la hostelería y el turismo siguen en el aire. Para ayudar a un sector básico de la economía barbanzana habrá que arrimar el hombro y consumir producto de las rías gallegas. Sin duda, calidad asegurada.