A de Chefa, la saga hostelera continúa

M. X. B. RIBEIRA

BARBANZA

José y Víctor Parada capitanean el bar que la familia acaba de abrir en el bajo de su vivienda de Aguiño

29 feb 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Chefa Sampedro pertenece a una familia de Aguiño que lleva muchos años vinculada al mundo de la hostelería. Su abuelo regentó en el pasado O Furón, un establecimiento de esta localidad marinera de Ribeira que se hizo famoso por preparar un pulpo á feira que daba mucho que hablar, incluso más allá de las fronteras de Barbanza. Ahora son sus hijos, José y Víctor Parada, los que dan continuidad a la saga a través de A de Chefa, un negocio que acaba de abrir sus puertas en el bajo de la vivienda familiar.

Ambos tienen también tablas en el mundo de la hostelería. José se hizo con las riendas del bar O Corno, situado también en Aguiño, hace unos seis años. Para sacarlo adelante contó con la ayuda de su padre, José Parada, y hace aproximadamente un año incorporó a la plantilla a su hermano. Viendo que el negocio marchaba viento en popa, este par de emprendedores decidió, con la ayuda de sus progenitores, hacerse con un local en propiedad, que consiguieron remodelando la planta baja de la casa.

El resultado de la reforma, llevada a cabo por Construcciones Anspal, es un bar amplio y moderno, que se completa con una terraza.

Protagonismo del pulpo

El pulpo que tanto protagonismo tuvo cuando esta familia inició su andadura en el mundo de la hostelería, sigue siendo su seña de identidad. Una de las paredes interiores de A de Chefa ha sido engalanada con los característicos tentáculos del cefalópodo, especie que también ocupa un lugar privilegiado en la carta del establecimiento. Y es que, además de ofrecer la posibilidad de tomarse un café en un ambiente tranquilo y saciar la sed a cualquier hora del día, este negocio pone a disposición de sus clientes la opción de reponer fuerzas con bocatas y raciones.

Con motivo de la apertura del bar, sus propietarios organizaron una gran fiesta, que estuvo amenizada por el grupo Pantuma-K. Por momentos, el local registró un lleno total y su terraza también. Además, como la inauguración coincidió con la celebración del carnaval, fueron muchos los que se animaron a acudir ataviados con divertidos disfraces.