Un proyecto impulsado en su día por la Xunta ha permitido recopilar en media docena de municipios miles de nombres que designan pequeños lugares de Barbanza
12 dic 2017 . Actualizado a las 11:37 h.Galicia es la región de Europa con mayor densidad de topónimos por kilómetro cuadrado. Aldeas y lugares, pero también terrenos de labradío, partes concretas de un núcleo, fuentes e incluso construcciones tienen una denominación propia que se ha conservado a lo largo de generaciones, pero que ahora está en serio peligro. Por eso, la Xunta puso en marcha en su día el Proxecto Toponimia de Galicia, que, aunque se paralizó en el 2011, dio sus frutos. De hecho, hace solo unos días sus resultados se presentaron el Lousame, el único municipio de la comarca donde se ha completado el proceso de catalogación de los 3.948 nombres con los que se conoce cada rincón del municipio. En otros ayuntamientos el trabajo de campo ya se ha realizado, y evidencia que Barbanza es, de momento, la comarca de los 20.000 topónimos.
Esta cifra aumentará una vez se amplíen esas labores de recogida. Para ello, se apela a la colaboración ciudadana, ya que la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega) está trabajando en una aplicación informática que permitirá a cualquier vecino incorporar nuevos microtopónimos a la base de datos oficial. Mientras tanto, el trabajo de campo realizado hasta la fecha ha permitido identificar cerca de 18.000 denominaciones en los municipios de Lousame, Porto do Son, Ribeira, Muros y Carnota. Esta tarea está en una fase muy inicial en Outes, por lo que no hay datos concluyentes, mientras que en Rianxo sí se ha realizado, pero con una particularidad.
En un primer momento, era la propia Administración la que ponía los medios para llevar a cabo la recogida de topónimos, pero en el 2011 el grifo de la financiación para el proyecto se cerró. Entonces hubo entidades sociales e incluso particulares que realizaron ese trabajo de manera voluntaria. Es lo que pasó en Rianxo, como explica Vicente Feijoo, experto en toponimia de la Real Academia Galega y uno de los coordinadores de la iniciativa: «A xente foi recollendo os topónimos voluntariamente e como podía, sen asesoramento. Iso ten o problema de que non había unha ferramenta informática á que incorporar toda esa información, na que rexistrar as denominacións, referencialas e xeolocalizalas. En Rianxo estiveron facendo as fichas de forma manual, e agora queda o proceso de introducir todo iso no banco de datos e subilo á Rede».
Proceso de digitalización
También en A Pobra y en Boiro se hizo algo parecido, aunque en menor medida, solo en algunas parroquias. En cuanto a los municipios en los que se realizó el trabajo de campo, el proceso está en distintas fases.
Por ejemplo, en Porto do Son, donde se localizaron 4.337 microtopónimos que designan desde partes de aldeas a fincas de labradío, bosques, viñedos, laderas y zonas de ribera, se ha digitalizado toda la información, de manera que estas denominaciones pueden localizarse a través del buscador de la Xunta, donde aparecen referenciadas con sus coordenadas y pueden situarse sobre el mapa del municipio.
En Carnota, donde se registraron 3.373 nombres, esta fase todavía está pendiente, igual que en Muros, con 3.567 topónimos recopilados, mientras que en Ribeira -con 2.710- habrá que completar el trabajo de campo porque se considera que el realizado es insuficiente.