Los ganaderos han recurrido a distintas herramientas, incluido Internet, en los últimos días para no verse abocados a derramar su materia prima
17 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Al fin, al menos por el momento puesto que los ganaderos ya han advertido que estarán muy atentos al desarrollo de los acontecimientos, se recuperará el reparto de leche a la industria. El sector decidió ayer levantar la huelga tras alcanzarse un acuerdo, lo que permitirá a los profesionales librarse de varios quebraderos de cabeza, entre ellos qué hacer con su materia prima. La inmensa mayoría se han visto abocados a tirarla, y eso a pesar de sus esfuerzos por regalarla, pero encontrar compradores ha resultado más difícil de lo que pudiera parecer.
Son varios los problemas que se encuentran los ganaderos a la hora de dar la leche, como por ejemplo una normativa estricta que prohíbe a los productores sacarlo crudo de la granja sin unas determinadas condiciones o sin esterilizarlo previamente. Lo que sí está permitido es que otros, siempre que sean particulares, vayan a buscarlo, y a esa baza se han agarrado ganaderos como el lousamiano Manuel Castro: «Eu non llo levo á casa a ninguén, pero quen o queira que o veña buscar e que colla o que lle faga falta». La oferta estaba abierta también a Cáritas, entidades dedicadas a la recogida de alimentos y oenegés: «A xente que non ten de comer pode vir por aquí, mellor que tiralo é regalalo».
De fuera de la provincia
Incluso anunció su disposición a dar su producto a quien se acercase a su granja a través de las redes sociales, y aunque no puede decirse que a Vilacoba llegara una marea humana, por sus instalaciones pasaron vecinos de distintos puntos del municipio lousamiano, de varias parroquias de Porto do Son e incluso se Ponte Cesures y de las proximidades de Santiago: «Veu xente de onde non hai leite, porque onde hai granxas sobra quen llo dea».
Efectivamente, nadie de Mazaricos acudiría a Lousame en busca de leche teniendo en cuenta que los productores de esa zona se las han visto y se las han deseado para buscar una opción alternativa a derramarla.
Obviamente, ningún ganadero tira a la basura su medio de vida si no es por una buena razón, pero si hay otras opciones mejor que mejor. Así que en el término mazaricano muchos optaron por elaborar derivados lácteos de todo tipo que luego repartieron entre amigos, familiares y conocidos. Quesos, flanes o cuajadas fueron algunos de los productos que se prepararon para dar salida a la materia prima, pero ni así.
La posibilidad de donar la leche a entidades benéficas y bancos de alimentos tuvo que descartarse. Los ganaderos contactaron con la cocina económica de Santiago con el objetivo de que, al menos, su producto sirviera para alimentar a quienes no tienen qué llevarse a la boca, pero esta entidad no tiene capacidad para almacenar la leche cruda, así que tuvo que rechazar el ofrecimiento.
La opción de regalarla entre conocidos y vecinos también se llevó a la práctica, pero, teniendo en cuenta que en toda la comarca se producen unos 190.000 litros de leche al día y que el consumo medio de una persona no supera el litro y medio en una semana, parece difícil que la población del área barbanzana pueda absorber semejante oferta de producto. Estas cifras también dan una idea de la ingente cantidad de leche acumulada en las explotaciones barbanzanas desde que comenzara el bloqueo y la huelga de reparto a la industria el pasado viernes.
Nuevas tecnologías
Al igual que en Lousame, también en Mazaricos se recurrió a las nuevas tecnologías para intentar sacar de las granjas la mayor cantidad de materia prima posible sin tener que derramarla. Además de dejar recado a través de sus perfiles de Facebook, no faltaron ganaderos que enviaran mensajes a todos sus contactos de WhatsApp para intentar deshacerse de la leche.
Por fortuna, parece que lo peor del conflicto ha pasado y que pronto se normalizará el reparto a la industria, lo que librará a los productores de tener que tirar su bien más preciado.