Dulce despedida a una vida dedicada al trabajo

BARBANZA

MARCOS CREO

11 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Las despedidas suelen ser amargas, pero siempre hay gente dispuesta a endulzarle el trago a quien le toca decir adiós a una etapa importante de su vida. Lucía Pérez dejó su puesto en la conservera Jealsa después de casi cuarenta años dando el callo, y aunque se va obligada por unos problemillas de salud, sus compañeros de trabajo le rindieron un modesto y sentido homenaje que hace más llevadero el cambio. Lucía, por supuesto, recibió el gesto emocionada y también sorprendida: «Non mo esperaba, portáronse de marabilla, e toda a xente que veu... Foi unha comida fóra de serie». La «culpable» de que trabajadores y extrabajadores de la empresa se juntaran en el restaurante Arume fue Loli Saborido, compañera de fatigas de la homenajeada durante años. Ella puso en marcha el engranaje para celebrar una reunión que hizo que la nueva prejubilada se sintiera «moi arroupada, incluso pola xente que non puido vir porque tiña o turno de tarde».

Entre los que sí estaban no había solo compañeros de trabajo de Lucía, como Manolo Gómez, Charo, Cristina, Ana Miguéns, Javier Insúa o Ana Piñeiro, sino también personas que durante años formaron parte de la gran familia de Jealsa y que ya están retirados, como Sonia Viturro y José Luis Galbán, jefe de personal de la empresa durante años. Tampoco faltó otro miembro de la plantilla dedicado ahora a otras tareas, Juan José Dieste, alcalde de Boiro. Como agradecimiento a todos ellos, Lucía les regaló una galleta con forma de lata de conserva de Rianxeira.