Más de un siglo de vida entre libros

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Cuatro generaciones se han puesto ya al frente de la librería Cándido de Rianxo

15 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Si se pregunta en Rianxo por un establecimiento con solera, de esos que llevan abiertos desde que hay memoria, a más de uno le vendrá a la cabeza la librería Cándido, un negocio que sobrevive en pleno corazón de la villa rianxeira después de haber logrado resistir los avatares de más de un siglo de historia. Esta circunstancia ha hecho que fuera elegido por la Xunta en el marco de su campaña A semana do teu comercio, que ayer recaló en la localidad barbanzana.

El reconocimiento que la Administración autonómica brindó a los responsables de la librería, y que encabezó la directora xeral de Comercio, Sol Vázquez, consistió en la entrega de un diploma: «É pouca cousa, é un papeliño», reconoció Vázquez, «pero o importante é o que queremos é destacar, ese comercio ao servizo de Rianxo».

Dijo también la directora xeral que los titulares de la librería son un ejemplo. Y no exageraba. En sus más de cien años de historia, las cuatro generaciones de la familia que se han puesto al frente del negocio han sabido adaptarlo a las necesidades del momento. Martín Gómez, padre del actual gerente y nieto del fundador, Cándido, explicaba que en su dilatada trayectoria el comercio ha pasado por multitud de etapas, funcionando como imprenta, incorporando productos de droguería, e incluso mercería y juguetería.

Eso sí, sin perder su esencia y sin dejar de ser un establecimiento de referencia en la venta de prensa y libros en el municipio. De hecho, ayer, mientras Sol Vázquez, el teniente de alcalde, Carlos Gey, y el presidente de la patronal rianxeira, Felipe Ordóñez, participaban en el reconocimiento, el goteo de clientes que acudían a la librería en busca del periódico, de revistas o incluso de material escolar era incesante.

1904

Sus propietarios no saben a ciencia cierta cuándo abrió sus puertas el negocio ubicado en la plaza Castelao, pero tienen la seguridad de que en 1904 ya estaba funcionando gracias a la documentación que todavía guardan. Por aquel entonces, «o avó vendía de todo, desde carburo para facer electricidade ás pizarras e pizarrillos que se usaban daquela na escola», explicaban Martín Gómez y su mujer, Teresa Tubío. Pero ya a principios del siglo pasado el abuelo Cándido comenzaba a imprimir libretas y silabarios.

Años más tarde tomó las riendas del negocio Sara, hija del fundador, y más adelante Martín, que, no contento con vender libros editados por otros, puso en marcha un ambicioso proyecto y logró publicar unas guías turísticas de Rianxo y de A Pobra entre finales de los 80 y principios de los 90 elaboradas íntegramente por él y su mujer. Luego sacó a la luz una colección de fotos antiguas en láminas, Rianxo nostálxico, e incluso postales. Y es que el secreto de la longevidad del negocio es sencillo: «Foise transformando co paso do tempo».