A Santa María das Cabezas, que se celebra en Fruime (Lousame), a unos quince kilómetros de A Pobra, siempre le toca competir con el domingo del Nazareno, pero no por ello deja tener sus fieles. A esta celebración acuden aquellas personas afectadas por alguna dolencia de carácter mental y piden el favor de la Virgen para superar el trance. Para ello, pasan por el manto de la imagen desde estampas hasta pañuelos e incluso ramas de olivo que, luego, llevan para ungir al enfermo.
La jornada de ayer fue intensa en la pequeña parroquia de Lousame, ya que las celebraciones eucarísticas empezaron temprano, a las 8.30 horas y continuaron por la tarde, hasta las siete.
El párroco, Manuel Caamaño, confirmó que durante la mañana pasaron por el recinto eclesiástico unas tres mil personas. Se dieron casos de feligreses que primero acudieron a la fiesta del Nazareno, en A Pobra, y llegaron a tiempo para participar en la procesión de Santa María das Cabezas alrededor del templo.
Actúa la Panorama
Las celebraciones en Fruíme acaban hoy. Los integrantes de la comisión recorrerán la parroquia con sus vehículos de labranza para agradecer la colaboración de los vecinos. A la una y media se ofrecerá una mejillonada, y la verbena estará amenizada por Panorama y Jerusalén.
