El eterno dilema de la «b» y la «v»

La Voz

BARBANZA

Un año más, y ya van once, los problemas derivados de la movida en las noches de los fines de semana lideraron las quejas que los barbanzanos presentaron ante el Valedor do Pobo durante el pasado año. Sin embargo, en esta ocasión, el botellón irrumpió con fuerza entre las reclamaciones presentadas por los vecinos de la comarca, sobre todo en Boiro, municipio que aparece mencionado prácticamente en todos los capítulos en los que el extenso informe del alto comisionado hace alusión a los desmanes nocturnos de los fines de semana.

En lo que respecta al botellón, en el documento hecho público esta semana se concluye que el esta práctica ha pasado se der un fenómeno social a convertirse en un problema social que no todos los concellos se mostraron dispuestos a atajar. Ante las frecuentes quejas que se producen en Boiro por este asunto, el Valedor concluye que es uno de los ayuntamientos que «seguen mostrándose dubitativos á hora de evitar as consecuencias máis negativas deste fenómeno».

Tampoco considera el alto comisionado parlamentario que el Concello de Boiro haya hecho todo lo posible para acabar con los ruidos derivados de la concentración de jóvenes a las puertas de los locales de ocio pese al compromiso adquirido el año anterior de atajar esta situación. Este problema, sin embargo, no es exclusivo de Boiro, y el Valedor también hizo una recomendación al Ayuntamiento de Muros para solucionar las molestias derivadas de la presencia de jóvenes en el exterior de un local.

Irregularidades en las licencias

En cuanto a Ribeira, tampoco se salva de las críticas a la gestión de las molestias que ocasionan los locales de ocio nocturno, ya que también en este municipio se tiene constancia de «actuacións inadecuadas» por parte de la Administración local en lo que respecta al control del nivel de ruido o de la correspondencia de la licencia de determinado establecimiento con la actividad que desarrolla. Y se cita, como ejemplo, el caso de una cervecería que funciona como pub denunciada ya en el 2007, y cuyo expediente sigue pendiente de respuesta por parte del Concello.

La concentración de locales hosteleros es otro de los caballos de batalla del Valedor, una lucha que, en casos como el de Noia, ha dado sus frutos, según consta en el informe anual.

Pero no es el ámbito del ocio nocturno el único que crea problemas de convivencia y ambientales, y también se cursó una queja por las molestias de una iglesia evangélica ribeirense, de la que tampoco hay respuesta del Concello y que derivó en una advertencia de posible declaración de hostilidad por parte del Valedor.

Variedad temática

Aunque las cuestiones relativas al botellón y la movida capitalizan buena parte de los 110 expedientes iniciados a instancias de los vecinos de la comarca, son muchos los temas que se abordan en las quejas presentadas al Valedor.

A diferencia de lo ocurrido en anteriores ejercicios, esta vez el urbanismo es una cuestión prácticamente residual. Sin embargo, sigue presente en casos como el de un edificio de Boiro que en su parte posterior tiene un terraplén en el que ya se produjeron desprendimientos de tierra y piedras con el «grave perigo» que eso supone para los residentes.

Por otro lado, sigue presente en el informe del Valedor relativo al 2010 el asunto de las casas sociales de Xarás, ya que, en febrero, no se habían entregado.

En cuanto a la protección del patrimonio cultural, en Lousame hubo una queja por la «indebida» legalización de una obra a escasos metros metros de un hórreo de más de 300 años.

La disyuntiva sobre si Ribeira se escribe con «b» o con «v» es una cuestión que aparece de nuevo reflejada en el informe del Valedor del año pasado. La institución, en base a la legislación vigente en materia de toponimia, realizó, ya en el 2009, un recordatorio de deberes legales al Concello, aunque este respondió rechazando la resolución con el argumento de que, cuando la Consellería de Presidencia aprobó el topónimo, los hizo sin dar audiencia a la Corporación local y «sen realizar ningún estudo con fundamento sólido». foto Gestoso