Un servicio básico que se atrancó

J. M. Sande

BARBANZA

Era una vieja reivindicación de los vecinos, pero la nueva red de abastecimiento desató una gran polémica en la villa carnotana. Treinta residentes siguen sin pagarla

28 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace catorce años que los vecinos de O Pindo, en Carnota, disponen de una traída de aguas domiciliaria acorde a la situación higiénico-sanitaria de los tiempos actuales. El Concello, capitaneado entonces por José Oreiro Rodríguez, decidió, previo acuerdo con la Diputación de A Coruña, reparar la antigua canalización, anular el caduco depósito de distribución y dotar de este servicio a la villa, desde la captación realizada por la mancomunidad de aguas Cee-Fisterra. Todo el pueblo parecía satisfecho por esta decisión municipal, ya que las quejas ante el Ayuntamiento por las continuas averías en el suministro y la falta de garantías de potabilidad del líquido elemento exigían la urgente adoptación de medidas. No obstante, cuando se adjudicó el servicio de distribución del agua a la empresa Espina y Delfín, y esta comenzó a fijar los precios por enganche, consumo, e instalación de contadores, surgió un conflicto que todavía no se ha resuelto en su integridad.

Varios vecinos, liderados por una asociación local, pretendieron demostrar la ilegalidad del cobro por el consumo, amparándose en que el servicio de agua a O Pindo fuera una donación del gerente de Carburos Metálicos, de cuyas canalizaciones hacia la planta eléctrica de O Ézaro se captaba el agua para la villa carnotana.

Tal planteamiento fue rechazado por el Concello, al entender que fuera cual fuese el origen de la instalación del agua domiciliaria en O Pindo, el servicio ya estaba siendo prestado por el Ayuntamiento, las obras de mejora fueran emprendidas con fondos públicos y, además, se iniciaba una nueva etapa con la finalidad de dar solución definitiva a los múltiples problemas de caudal, presión y, especialmente, de salubridad de las aguas. Así las cosas, cerca de la mitad de los residentes en O Pindo se negaron inicialmente a pagar las cuotas establecidas por enganche y consumo de agua, comenzando un largo periplo de desencuentros entre los vecinos, la empresa adjudicataria del servicio y el Concello de Carnota.

Problemas persistentes

Fue tal el conflicto que en varias ocasiones se hizo necesaria la presencia de la fuerza pública para realizar actuaciones encaminadas a conseguir una equidad en el tratamiento vecinal, derivada especialmente de que unos sí pagaban por el servicio y otros se negaban a ello. Entre las discordias ocurridas por esta situación figuran intervenciones policiales, denuncias, encierros de los vecinos en el Concello, varios contenciosos judiciales y, lo que sin duda fue peor, enfrentamientos entre quienes optaron por cumplir con los pagos y los que se oponían a ellos. Algunos de esos enfados y conflictos, incluso entre miembros de las mismas familias, persisten en la actualidad.

En O Pindo hay unos 460 abonados a este servicio, algunos de ellos con más de un enganche, debido a la existencia de viviendas de varias plantas o cuestiones similares. La mitad de los receptores de agua de la traída municipal abonaron desde un principio las tarifas exigidas y el resto se fueron dando de alta con el tiempo, pero queda un grupo de algo más de treinta residentes que nunca pagaron cuota alguna, pese a que se les reclamaron en diversas ocasiones.

Actualmente la empresa Espina y Delfín tiene presentadas requisitorias de impagos por un importe algo superior a los setenta mil euros. Esa cuantía es la que presuntamente deben la treintena de residentes de O Pindo que siguen negándose a reconocer la legalidad del procedimiento y la obligatoriedad de pagar por el servicio del agua.

Ante las dificultades que encuentra la empresa adjudicataria del servicio para cobrar directamente a cada uno de los presuntos deudores, esta recurrió al Concello para que mediase en el conflicto o, en su defecto, le abonase el importe de los impagados. Desde el Ayuntamiento se comunicó a la firma que el pleno municipal decidió encomendar a la Diputación el cobro de las tasas e impuestos municipales y por ello, que debe ser esa entidad la que gestione la percepción de los cánones y atrasos existentes por consumo de agua, como ya vienen realizando a la práctica totalidad de vecinos.

Plazo final

Todo este conflicto deberá dilucidarse antes del próximo verano, según se estima en medios judiciales, ya que tanto el Concello como la Diputación y la propia empresa suministradora cumplieron todos los requisitos legales que se les exigió, y por ello, todo hace pensar que los abonados de O Pindo que sigan negándose a pagar por el servicio del agua deberán renunciar al suministro.

Antes de tal desenlace, y siguiendo la normativa prevista en estos casos, el servicio de recaudación de la Diputación de A Coruña notificará a los afectados el importe de la deuda que tengan pendiente en cada caso, concediéndoles un período de abono voluntario de lo impagado. De no hacerse efectivos los pagos, estos se incrementarán en un veinte por ciento por demora. A partir de ahí se dará paso a la vía administrativa que puede culminar con el embargo de bienes de los deudores de la tasa del agua