Brindis en el mercado ribeirense

M. X. Blanco mariajose.blanco@lavoz.es

BARBANZA

Por un momento, un grupo de placeras de Ribeira se desprendieron de sus mandilones y guantes para cambiar el cuchillo por un vaso de cava. El objetivo de este paréntesis festivo no era otro que el de celebrar el cumpleaños de una de las vendedoras, María Luisa Fernández Otero . La homenajeada sopló 53 velas.

Fiesta, y por todo lo alto, la hubo también en A Pobra, concretamente en el restaurante del pazo Torre de Xunqueiras. Allí celebraron el banquete de bodas Belén , de Mazaricos, y Orlando , de Santa Comba. Ambos decidieron dejar en manos de Antonio Alján la responsabilidad de satisfacer gastronómicamente los paladares de sus doscientos invitados. La unión de esta pareja estuvo cargada de anécdotas desde el principio. Primero sus amigos la anunciaron a bombo y platillo colocando pancartas y espantapájaros en una rotonda de A Picota. Durante la comida, mantearon a los recién casados y se adueñaron de una vaca que pastaba en una finca cercana para pasearla por el recinto del pazo.

Enfrascadas en la elaboración de cestos de mimbre han estado durante el último mes un grupo de vecinas de Boiro. Dos usuarias de Ambar, Olalla Pérez Rey y Sonia Alonso Romero , fueron las encargadas de marcar las directrices a sus aplicadas alumnas: Delfina Fernández , Lolita Piñeiro , María José Rodríguez , Josefa Romero Elvira Dieste y José Antonio Chouza . A la clausura del curso, cuya organización corrió a cargo de la asociación Fontenova, acudió la presidenta del colectivo de discapacitados, Milagros Rey .