Exxon pagará 480 millones más por la marea negra de hace veinte años

BARBANZA

Cerca de 32.000 afectados en Alaska presentaron una demanda por los daños económicos del vertido

17 jun 2009 . Actualizado a las 02:48 h.

El culebrón por el vertido del petrolero Exxon Valdez toca a su fin veinte años después del derrame de 42.000 toneladas de crudo a lo largo de 2.400 kilómetros de la costa de Alaska. Tras dos décadas de litigios, sentencias y recursos, la Corte de Apelaciones de San Francisco (California) acaba de ratificar la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que en junio del pasado año condenaba a la multinacional Exxon Mobil al pago de 507,5 millones de dólares en concepto de daños punitivos a los pescadores, empresarios y demás afectados en la zona contaminada por la marea negra.

Y no solo eso, sino que también impone el desembolso de otros 480 millones de dólares, una cifra que corresponde al 5,9% de intereses sobre la suma original de 5.000 millones de dólares a la que la compañía había sido condenada en el juicio de 1996. Esta cantidad se rebajó en sucesivas apelaciones hasta quedar fijada el pasado año por el Supremo en esos 507,5 millones.

Previamente al fallo, Exxon Mobil ya había tenido que hacer frente al pago de otros 3.400 millones de euros en concepto de indemnización y multas, destinados tanto a sufragar la limpieza de la costa como los demás daños compensatorios. Casi de forma simultánea, cerca de 32.000 afectados en el estado de Alaska presentaron la demanda por daños punitivos, una figura legal propia de Estados Unidos cuya función es la de castigar económicamente al condenado con una finalidad ejemplarizante, para intentar evitar en el futuro daños semejantes a los que haya causado con su acción.

Sumando todas las indemnizaciones a las que ha sido condenada, Exxon Mobil, la mayor petrolera del mundo, ha abonado ya o tendrá que pagar la cantidad de 4.387 millones de dólares.

España reclama menos

El dato contrasta con la demanda que España ha presentado en Estados Unidos contra CBS, la empresa que certificó que el Prestige era un petrolero apto para la navegación, a la que el Gobierno reclama 1.000 millones de dólares, poco más de 700 millones de euros al cambio. Esto es, menos de la cuarta parte de lo que Exxon Mobil pagó por la catástrofe del Exxon Valdez, que derramó también una carga inferior a la del Prestige (20.000 toneladas de crudo menos) y afectó a un tramo de litoral más reducido.

Consecuencias ambientales

El Exxon Valdez causó el 24 de marzo de 1989 la peor catástrofe ecológica por un derrame de petróleo en la historia de Estados Unidos, en la que resultaron contaminados 2.400 kilómetros de la costa de Alaska.

El vertido de hasta 42.000 toneladas de crudo en el estrecho Príncipe Guillermo provocó la muerte de al menos 250.000 aves marinas, así como de miles de ejemplares de otras especies.

El accidente medioambiental se originó por la temeridad del capitán Joseph Hazelwood que, en estado de ebriedad, decidió dejar el mando de la embarcación a un tercer oficial sin experiencia. La gravedad fue tal que el Gobierno de Estados Unidos promulgó al año siguiente del accidente del Exxon Valdez una ley sobre polución petrolífera (Oil Pollution Act).

Según las conclusiones de un reciente estudio realizado por biólogos, las consecuencias de la catástrofe aún no fueron superadas.

Unos 60.000 litros de petróleo siguen contaminando todavía en la actualidad la región. A eso se une que las bajas temperaturas en las zonas árticas hacen más lenta la degradación de las sustancias dañinas.