Los proveedores afirman que los edificios Future aún no están listos para ser habitados

La Voz

BARBANZA

Inverbanza dejó a medio hacer dos promociones de viviendas en Cabo de Cruz y los edificios Future, en la avenida de la Constitución boirense. Unos inmuebles que, aunque cuentan con licencia de primera ocupación, no están preparados para ser habitados por los dueños de los pisos.

Esta situación afecta directamente a los vecinos que adquirieron alguna vivienda, sobre todo en la torre tres, que se ven obligados «a pagar unha hipoteca por uns pisos nos que non poden vivir». Y la situación aún puede ir a peor, ya que, si no hay acuerdo, el concurso de acreedores podría tardar tres años en resolverse. Un período en el que, no solo no se rematará la construcción de los edificios, sino que estos acabarán deteriorándose: «Como se abandonen os pisos, vanos desvalixar e non van quedar máis que os ladrillos». Como posible solución, los empresarios apuntan a que los propietarios paguen lo que queda para acabar la obra.