Un día de recreo en la granja

M. X. Blanco mariajose.blanco@lavoz.es

BARBANZA

20 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En grande se lo pasaron hace unos días los treinta chiquillos del colegio de Aguiño que aparcaron sus bolígrafos y sus libretas para pasar un largo recreo en una granja. Hasta Grixalba, en Sobrado dos Monxes, se trasladaron los alumnos de primero y segundo de educación primaria del centro educativo ribeirense para adentrarse en la Casa do Queixo en compañía de sus tutores, Manuel Andrade , Gloria Trigo y José Manuel Vilas . En esta especie de zoológico, los niños tuvieron la oportunidad de aprender a transformar la leche en queso y de seguir el proceso al que es sometida la lana antes de llegar a las tiendas convertida en jerséis y chaquetas. Pero además, los pequeños conocieron a un montón de animales propios de una granja e incluso vieron antiguos utensilios de labranza que con el paso del tiempo se han convertido en auténticas piezas de museo. Fue una excursión didáctica, pero muy divertida.

Diversión tampoco faltó en la macroexcursión que las parroquias de San Isidoro de Posmarcos y Lampón, en compañía de alumnos del instituto Número Un, hicieron a Manzaneda. Como enanos disfrutaron todos de la nieve, bajando pendientes ayudados de plásticos. Ni siquiera el párroco Marcelino Sánchez ni el presidente del APA de Escarabote, Manuel Rey , pudieron resistirse a probar la experiencia.

Por su parte, un grupo de productores de leche de Mazaricos visitaron la Unidad de Transferencia Embrionaria (UTE) de Bos, en Guísamo, para conocer los pormenores del programa de mejora genética que lleva a cabo en la actualidad la Federación Frisona Gallega. El recorrido estuvo dirigido por el veterinario responsable del centro, Daniel Martínez Bello . Los ganaderos pudieron valorar la calidad genética de los animales incluidos en el programa de extracción de embriones, así como los distintos modos de manejo de las reses que lleva a cabo el centro dependiente de la Xunta.