Las ventas en las lonjas subieron en la comarca un 8,6% en el 2008

J.?M.?J.

BARBANZA

El precio medio de todas las especies subastadas quedó establecido en 1,57 euros por kilogramo

11 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A pesar del discurso catastrofista de los últimos meses y de los mensajes lanzados desde diversos colectivos sobre la crisis económica, en especial en la pesca y el marisqueo de Barbanza, los datos reflejan todo lo contrario. El año pasado se contabilizaron en las diez lonjas de la comarca casi 49.000 toneladas de diversas especies, cuatro más que en el 2007, lo que representa un 8,6% más que en el ejercicio anterior.

Los datos, aportados por la Consellería de Pesca, reflejan la tendencia alcista en los puertos barbanzanos. De las diez rulas existentes en la zona, solo la de Noia registró cifras negativas, pasando de las 2.229 toneladas de bivalvo del 2007 a las 2.142 del pasado ejercicio. El patrón mayor noiés, Santiago Cruz, quitó importancia a este hecho, pues comentó que ellos hacen los balances a final de campaña, que suele arrancar en septiembre y durar hasta abril.

Pero no solo aumentaron las descargas en los puertos barbanzanos. La facturación también mejoró con respecto a la del año 2007. Según los datos de la Xunta, el año pasado las ventas en las diez lonjas barbanzanas llegaron a los 76,7 millones de euros. En el ejercicio anterior, la cuantía había sido de 72, 6 millones, un 5,6% menos.

Sin embargo, las quejas de los marineros y mariscadores sobre el descenso en las cotizaciones durante el año pasado también se reflejan en los datos facilitados por la Consellería de Pesca, pues el precio medio fue de 1,57 euros el kilogramo, mientras que en el ejercicio anterior llegó a los 1,61 euros.

Mejora de los resultados

La lonja de Ribeira continúa siendo la referencia de toda la comarca. Las ventas en la rula de la ciudad suponen un 64% de todas las toneladas que se descargaron en los puertos barbanzanos. El año pasado pasaron por los controles del recinto 31.000 toneladas, de un total de 48.900 en toda la zona.

El administrador de la lonja ribeirense, José Manuel Orellán, señaló que, a pesar de la crisis que está atravesando el sector pesquero, los números «son moi bos, pois melloran os resultados do ano 2007». En este sentido, explicó que el ejercicio del 2008 se cerró con 31.330 toneladas, mientras que en el anterior hubo 30.530. La facturación ascendió a 37,5 millones de euros, cuando un año antes se quedó en los 36,7 millones.

José Manuel Orellán destacó que este año que acaba de rematar no fue nada fácil para el sector pesquero. Recordó los problemas que tuvo la flota con el encarecimiento del combustible, lo que incluso provocó un paro del arrastre y el cerco, estando prácticamente todo el mes de junio sin actividad, por lo que la facturación «puido subir uns dous millóns de euros sen ese contratempo».