Ribeira, A Pobra y Rianxo mantienen privatizada la práctica totalidad de las prestaciones
09 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.A la vista de la mala experiencia que supuso durante años la privatización de los servicios de limpieza viaria, y de mantenimiento de las redes de agua potable y saneamiento, el Concello de Noia decidió desde el pasado día 1 volver a asumir de forma directa la coordinación de esas prestaciones. Sin embargo, un análisis de la situación de los ayuntamientos de la comarca permite constatar que la mayoría de los concellos optan por dejar en manos de empresas ajenas a la Administración esos trabajos. La excepción la constituyen Boiro y Mazaricos.
En estas dos últimas localidades, a los gobiernos municipales les resulta más cómodo y ventajoso ocuparse directamente de todas las labores relacionadas con la reparación de las tuberías del agua y del saneamiento, el alumbrado público, la recogida de residuos sólidos urbanos y la limpieza de calles, parques y jardines.
En el término mazaricano, las traídas de líquido potable apenas suponen una carga importante tanto a nivel financiero como de trabajo para el Concello, habida cuenta de que la mayoría de las conducciones son particulares. Algo parecido ocurre con la basura, puesto que al tratarse de un municipio eminentemente rural, la cantidad de desperdicios que genera es muy pequeña si se compara con la de otras localidades de la zona de carácter más urbano.
Excepción
El modelo de Boiro apuesta, al igual que el de Mazaricos, por una gestión pública para los servicios más básicos, pero con algunas particularidades. El control de la depuradora de aguas residuales lo lleva una empresa privada, Espina y Delfín; y a mayores el Concello le paga a Urbaser, pero únicamente para que limpie los domingos las calles en las que se celebra la movida nocturna del fin de semana.
En el polo opuesto se sitúan Ribeira, A Pobra y Rianxo, que delegan en empresas privadas los trabajos relacionados con el mantenimiento del alumbrado y de las traídas del agua y del alcantarillado, así como la recogida de basuras. Lo que sí es municipal en el término pobrense es la limpieza viaria.
Por otro lado, los concellos de Noia, Lousame, Porto do Son y Muros tienen en común que depositan en compañías externas a la Administración todo lo que tiene que ver con la iluminación de calles y carreteras. En Carnota, el ejecutivo local está en negociaciones con una firma para que se ocupe también del alumbrado.
Este último municipio constituye, junto con el muradano, un caso peculiar, y es que ambos tienen mancomunado el servicio del agua, del que se encarga la sociedad Espina y Delfín.
En Outes, conviven el modelo público, ya que es el Ayuntamiento el que administra la traída de líquido potable; y el privado, por el que optan las autoridades municipales en casos como el de la recogida de desperdicios.